ÁLVARO GARCÍA. Huérfano de guerra que se convirtió en el compañero y protegido de Viriato. En 1938 fue capturado por la Mano Negra, sometido a brutales experimentos para concederle poderes psíquicos y reeducado para convertirlo en un agente de la organización. Años después lo enviaron a matar a Viriato, pero en el combate fue hecho prisionero y criogenizado hasta que fuera posible romper su programación. Hace unos años los científicos de A.R.E.S lograron restaurar su mente y despertarle. Desde entonces se ha dedicado a atacar instalaciones de la Mano Negra para liberar a los sujetos de los experimentos, liderando a un pequeño grupo de ellos en su cruzada contra la organización.