ÜBBERMENSCH
Como parte de la ayuda prestada al bando nacional durante la Segunda Guerra Mundial el régimen nazi había enviado al profesor Markus Geier a España con la finalidad de usar sus conocimientos para crear soldados dotados de habilidades psíquicas y ponerlos al servicio de Franco, lo que dio lugar a la Mano Negra original.
En 1939, al estallar la Segunda Guerra Mundial, se le ordenó regresar a Alemania con los resultados de sus experimentos y colaborar con la Sociedad Thule para tratar de repetir el proceso. Durante algo más de un año experimentó con prisioneros, intentando eliminar los efectos secundarios que habían vuelto mentalmente inestables a los primeros miembros miembros de la Mano Negra. Cuando el proceso se hubo perfeccionado lo suficiente, se le permitió probarlo en un grupo de voluntarios cuidadosamente escogidos por su lealtad al Tercer Reich y a Thule.
Aquellos que lograron desarrollar algún tipo de habilidad sobrehumana y superaron el durísimo entrenamiento al que los sometió la hermandad se convirtieron en los Übbermensch, la punta de lanza de la fuerzas alemanas. El gobierno alemán presentó oficialmente al equipo en 1941 y lo convirtió no sólo en su mayor recurso militar durante el conflicto, sino también en su principal herramienta propagandística.
Su participación en el conflicto demostró ser tremendamente eficaz, decantando a menudo la victoria de su lado y sumando cada vez más seguidores a su causa, de forma muy similar a como Viriato lo había hecho para el bando republicano en España. Prácticamente dominaron los campos de batalla durante el siguiente año y pico.
La aparición de los Royal Knights, una unidad del ejército británico compuesta por diversos metahumanos reclutados a lo largo y ancho del Reino Unido, supuso el comienzo del fin para los Übbermensch. En los meses siguientes su eficacia en el campo de batalla se fue viendo cada vez más reducida y, por primera vez, comenzaron a acumular derrotas. Las fuerzas aliadas les fueron acorralando poco a poco, obligándoles finalmente a retirarse a su cuartel general en el castillo de la localidad alemana de Bergsburg.
Allí tuvo lugar una última batalla en la que los Übbermensch, junto a un destacamento de soldados de Thule, hicieron frente a un contingente compuesto principalmente por los Royal Knights, unos cuantos miembros metahumanos de la Resistencia Francesa y un pelotón americano. El combate fue sangriento y se saldó con numerosas bajas en ambos bandos y la destrucción casi total de la fortaleza. Aunque los dirigentes de la Sociedad y los miembros del grupo lograron escapar, la derrota alemana en la guerra ya se vio como inevitable.
Por ello la Sociedad Thule decidió poner a los Übbermensch en animación suspendida hasta que se dieran las circunstancias adecuadas para volver a intentar hacerse con el poder mundial. Permanecieron ocultos y a salvo en unas instalaciones secretas de la hermandad cerca de Colonia, hasta que el actual líder de Thule, Donnar, ordenó despertarlos. Desde entonces se han convertido en sus mejores agentes mientras intentan adaptarse a un mundo que ha cambiado mucho desde los años cuarenta.
Base de Operaciones
Durante la Segunda Guerra Mundial, la principal base de operaciones de los Übbermensch estaba situada en el castillo de Bergsburg, una fortaleza próxima a la Selva Negra alemana que era propiedad de uno de los principales miembros de la Sociedad Thule.
Había sido restaurado especialmente para la ocasión y a las medidas propias de un castillo (ubicación difícil de acceder, murallas gruesas, un profundo foso) se le añadieron otras más modernas para convertirlo en prácticamente inexpugnable: se construyeron torretas de guardia por todo el perímetro, nidos de ametralladoras e incluso un campo de minas.
El interior también había sido acondicionado para albergar al grupo y todo un destacamento de soldados. En la planta baja había un gran salón que hacía las veces de sala de guerra para gestionar las operaciones diarias, un enorme comedor, una cocina perfectamente equipada, almacenes, talleres, garajes e incluso un pequeño hangar. Los pisos superiores albergaban sobre todo dormitorios y barracones para los guardias, incluidos los aposentos privados de los Übbermensch. Por último, el sótano contenía el laboratorio privado del doctor Geier y las celdas donde se encerraba a los prisioneros que servían como sujetos de sus experimentos.
El castillo fue tomado por las fuerzas aliadas en 1945 y quedó gravemente dañado en el proceso. Al acabar la guerra fue confiscado por el gobierno alemán y convertido en un museo dedicado a la Segunda Guerra Mundial.
En la actualidad el grupo no tiene una base fija de operaciones, sino que se mueve entre las distintas instalaciones que la Sociedad Thule tiene por todo el mundo ya sea para realizar alguna misión o acompañando a Donnar en sus desplazamientos .
Equipo y Vehículos
Los miembros de los Übbermensch no tienen ningún tipo de equipo o vehículo estandarizado. Por lo general la Sociedad Thule les proporciona cualquier equipamiento que puedan necesitar para llevar a cabo sus misiones y lo mismo sucede con los vehículos. Dado los vastos recursos de la hermandad, éste equipo suele ser siempre de última generación y totalmente irrastreable, por lo que a menudo es desechado cuando ha cumplido su función.
Formaciones y encarnaciones
- Adler (Oskar Eichmann)
- Blitzkrieg (Mathias Hettinger)
- Lillie (Catarina Reichen)
- Meister (Johan Meyer)
- Schwartzpanzer (Herman Schultz)