Objeto mágico en el que un hechicero encierra su alma para burlar a la muerte. Mientras la filacteria permanezca intacta la persona se vuelve funcionalmente inmortal, pero cualquier daño que ésta sufra se reflejará en su cuerpo hasta que sea reparado y, si es destruida, también lo será el alma, provocando la muerte del sujeto. Por lo general el dueño de una filacteria suele llevarla siempre consigo o esconderla bajo fuertes medidas de protección, ya que si alguien se hace con ella puede incluso llegar controlarlo mentalmente.