Ex militar y boxeador profesional retirado que abrió un gimnasio de lucha en Valencia, el Club Knockout, donde entrenaba a jóvenes en riesgo de exclusión para mantenerlos lejos de las calles y enseñaba a defenderse a mujeres maltrtadas. Fue el primer entrenador de Fernando Carrasco y la única persona en tenderle la mano después de que tirara su carrera por la borda debido a las drogas y los excesos. Le ayudó a rehabilitarse y le apoyó durante años cuando decidió convertirse en el justiciero Miura, como una forma de compensar los errores que había cometido con su propia hija, Raquel, a la que no volvió a ver tras su divorcio. En 2003 le diagnosticaron un enfisema grave y quiso buscarla para reconciliarse, pero desgraciadamente murió sin poder hacerlo.