ESPERANZA PARDO. Justiciera y miembro de las Osas de Ándara que formó parte de la primera encarnación de Hispania. Heredó el puesto de Alfa de su madre a comienzos de los años setenta. Tras la caída del franquismo y la desaparición de la Mano Negra, que había obligado a su manada a mantener un perfil bajo durante más de cuarenta años, se propuso ganar algo de apoyo en el nuevo gobierno y accedió a formar parte de Hispania en sustitución de Lobero. Cuando el equipo fue disuelto en 1992 debido a varios casos de corrupción, ella fue sometida a una exhaustiva investigación y declarada inocente de cualquier cargo. Regresó a casa y retomó sus deberes como Alfa hasta que le cedió el puesto a su hija en 2018.  Falleció hace sólo unos meses cuando un grupo de seguidores del Ojáncano asaltó su base para liberar al gigante.