HISPANIA
En 1978, con la llegada de la Democracia, la existencia de la Mano Negra llegó a conocimiento del nuevo Gobierno, que ordenó inmediatamente su disolución y el arresto de sus responsables directos. Este hecho provocó un repunte casi inmediato de la criminalidad metahumana ya que los individuos con súper poderes no se veían obligados a esconderse para evitar ser asesinados o capturados por la organización.
El público exigió a sus dirigentes que tomaran medidas al respecto, al mismo tiempo que aclamaba cada vez más a los nuevos justicieros independientes que empezaban a usar sus habilidades para combatir estas amenazas. El Gobierno decidió responder a estas presiones creando su propio grupo oficial de metahumanos, al estilo de los Royal Knights británicos, con el nombre en clave de Hispania.
En 1981 la administración del Proyecto Hispania contactaron con Viriato, quien ya había sido un famoso justiciero durante la Guerra Civil española y por entonces acababa de regresar al país después de un largo exilio, y le pidieron que reuniera y liderara al nuevo equipo. A pesar de que éste rechazó firmemente la oferta (debido en gran parte a que no deseaba volver a ser una figura pública después de casi cuarenta años en la clandestinidad) sí que accedió a darles muestras de sangre y tejidos para que sus científicos pudieran tratar de replicar el suero que le había dado sus poderes.
El proceso llevó casi tres años, durante los cuales los agentes del Proyecto rastrearon todo el país en busca de otros candidatos adecuados. Finalmente, en 1984, los experimentos con la sangre del héroe republicano dieron sus frutos al lograr que uno de los voluntarios desarrollara fuerza y resistencia sobrehumanas y la capacidad de volar a grandes velocidades. Se le dio el nombre en clave de Campeador y fue presentado junto al resto de sus nuevos compañeros en un evento multitudinario a las puertas del Congreso de los Diputados a mediados de aquel mismo año.
Además de él, el grupo original incluía a Uróboros (un hechicero muy poderoso y guardián del Árbol del Conocimiento), Cromañón (un chamán mesolítico que había quedado atrapado en una ventisca pirenaica y había usado sus poderes para criogenizarse hasta que fue despertado accidentalmente por unos arqueólogos), Emet (un rabino judío que había traspasado su alma al cuerpo de un gólem para huir de los nazis y que luchó junto a la Resistencia francesa), Mistral y Galerna (una pareja de gemelos metahumanos con poderes basados en el viento), Thalassa (una joven atlante que había sido encontrada flotando en el Mediterráneo por unos pescadores, herida y sin memoria) y, por último, Lobero (un joven que había adquirido habilidades lupinas tras ser criado por una manada de lobos).
En un primer momento tuvieron su sede provisional en una base militar secreta ubicada en la Sierra Norte de Madrid pero en octubre de ese año se les trasladó a la Torre Hispania, un moderno rascacielos de la capital dotado de los más sofisticados medios de seguridad y todas las instalaciones necesarias para las actividades cotidianas del equipo.
Durante sus primeros años el equipo logró ganarse el apoyo del público llevando a cabo numerosas misiones exitosas por todo el territorio nacional y deteniendo a algunos de los peores delincuentes metahumanos del momento.
La relación entre sus miembros era excelente, con la única excepción de Lobero, cuyo carácter independiente y salvaje a menudo causaba conflictos con el resto, llegando a excederse en alguna misión al dejarse llevar por sus instintos salvajes. Los responsables políticos del equipo acabaron cansándose de su actitud y lo despidieron en 1986, siendo sustituido por Andara, la cual provenía de un clan secreto de guerreras capaces de transformarse en grandes osas que se remontaba hasta la época de los celtas. La joven encajó mucho mejor en el grupo que su predecesor, lo que reforzó su cohesión interna y durante un tiempo su efectividad se vio incrementada.
Sin embargo, uno de sus miembros se enfrentaba a sus propios desafíos que acabarían por apartarle de Hispania. Cromañón había tenido problemas desde el principio para adaptarse al mundo moderno: demasiado ruido, demasiado hormigón y metal, muy poca vegetación. Sus poderes comenzaron a fallar a medida que su vínculo con el mundo natural se iba debilitando y era sólo cuestión de tiempo que hubiera de ser apartado para no poner a sus compañeros en peligro. En 1987 el grupo llevó a cabo una misión en Subterra y Cromañón decidió quedarse allí. Aquel mundo tenía mucha más naturaleza salvaje que el nuestro y era mucho más parecido a su época original, por lo que se sentía como en casa por primera vez en años.
La salida de Cromañón supuso el principio del declive del equipo. Por aquel entonces los dirigentes políticos del mismo habían cambiado y los nuevos responsables eligieron a un sustituto con un perfil mucho más duro y, sobre todo, que no cuestionase las órdenes: Croat. Éste era un legionario que había encontrado la espada de fuego de un antiguo ángel caído y lo había visto como una señal del Cielo para combatir el mal en todas sus formas.
Su llegada al grupo volvió a sembrar disensiones internas, ya que era un hombre muy conservador y de profundas convicciones religiosas que no aprobaba la presencia de mujeres en el grupo ni la homosexualidad de Mistral. A pesar de las numerosas peticiones de Campeador de que fuera relevado, sus superiores se negaron a hacerlo porque su lealtad al gobierno era total.
El ambiente dentro de Hispania continuó enrareciéndose en los años siguientes con nuevos cambios en la formación. En 1988 la familia de Thalassa logró encontrarla y ayudarla a recuperar la memoria, por lo que se vio obligada a regresar a Atlantis y retomar su posición como heredera del Trono.
Fue reemplazada por un joven con sangre feérica que respondía al nombre de Trasgo y resultó ser una mala pieza: jugador, bebedor y chanchullero, no perdía ocasión de soltar improperios bastante inapropiados a sus compañeras y tenía las manos bastante largas con las mujeres del personal. De nuevo, la dirección se negó a sustituirle. Más tarde se supo que la razón era que Trasgo realizaba en secreto trabajos ilegales para ellos a espaldas del equipo.
En 1990 Uróboros fue víctima de una maldición que le consumía poco a poco, por lo que decidió abandonar el equipo para buscar un tratamiento. Antes de irse, sin embargo, advirtió a Campeador que se mantuviera alerta porque no le gustaba el rumbo que el gobierno pretendía darle al equipo.
Como para confirmar sus sospechas, el gobierno puso en su lugar a Sansón, otro sujeto que se había sometido al mismo proceso que Campeador. Si bien había ganado fuerza y resistencia sobrehumanas, su mente también se había visto afectada volviéndose más agresivo y violento. En los meses siguientes el líder del equipo se vio obligado a llamarle la atención en numerosas ocasiones debido a su actitud.
En 1991, durante una fiesta del grupo celebrada tras una misión particularmente larga y difícil, Sansón se emborrachó y agredió sexualmente a su compañera Galerna. Cuando ésta lo denunció a sus superiores ellos no la tomaron en serio y procuraron echar tierra sobre el asunto. Indignados, tanto ella como su hermano abandonaron el equipo, aunque se les advirtió que no podían hablar del tema debido a sus contratos de confidencialidad.
Campeador, molesto porque las razones de su marcha se mantuvieran en secreto, contacto con Viriato y juntos comenzaron a investigar descubriendo no sólo la violación, sino también todos los desmanes que el gobierno llevaba años ocultando: numerosas agresiones de Sansón a gente inocente, todos los chanchullos, sobornos y estafas de Trasgo y varios asesinatos xenófobos cometidos por Croat entre otras cosas. Los responsables políticos del equipo habían encubierto todos estos delitos a cambio de que los tres llevaran a cabo misiones ilegales a espaldas del resto.
Sabiendo que no serviría de nada acudir a las autoridades, llevaron todas las pruebas que habían reunido a la prensa, lo que provocó un enorme revuelo mediático que sacudió a toda la sociedad española. La opinión pública exigió que se investigara el asunto, por lo que se creó una comisión parlamentaria e iniciaron una indagación oficial en la que todos los integrantes del grupo se vieron obligados a declarar.
La imagen del equipo había quedado tan dañada que el Gobierno se vio obligado a disolverlo definitivamente en marzo de 1992. Durante los dos años siguientes sus miembros fueron sujetos a rigurosas investigaciones judiciales.
La mayoría de ellos salieron libres sin ningún tipo de cargos, pero no así Croat, Trasgo y Sansón, quienes junto a varios de los dirigentes y enlaces gubernamentales del grupo fueron condenados por delitos que iban desde el tráfico de influencias y la aceptación de sobornos hasta el abuso de fuerza y la violación. Todos ellos acabaron entrando en la cárcel y cumpliendo sus condenas, aunque Trasgo escapó de camino a la prisión y logró evadir la justicia varios años.
El Proyecto fue abandonado totalmente. Con el tiempo sus infraestructuras y recursos se utilizaron como base para la creación de A.R.E.S y el estado renunció a mantener un grupo oficial de metahumanos. En su lugar las autoridades apoyaron discretamente a los Centinelas después de que Campeador creara el grupo en 1994 y, más tarde hicieron lo mismo con la Alianza.
Sin embargo, en 2015, tras una serie de desavenencias entre el Gobierno y la Alianza, el Ejecutivo decidió aprovechar el auge de popularidad de los metahumanos a consecuencia de la invasión drax para reactivar el Proyecto Hispania con una nueva formación que contaría con el pleno apoyo táctico de A.R.E.S y dependería de una comisión especial del congreso que contaría con representantes de todos los grupos parlamentarios para una mayor seguridad y transparencia.
Al frente de este nuevo equipo estaba Mandrágora, una joven perteneciente a una raza de plantas humanoides que había sido adoptada de pequeña por una pareja humana y era una de las mejores agentes de A.R.E.S. El resto del grupo lo componían Druida (que había recibido el conocimiento de la antigua magia druídica después de descifrar una extraña tablilla rúnica), Lug (un dios celta que se había encarnado en el cuerpo de un joven asturiano como consecuencia de una maldición), la segunda Andara (hija de la anterior y perteneciente también al clan de las Osas de Andara), Basajáun (un montañero vasco que se había convertido en una criatura mística similar un gran simio después de descubrir un antiguo santuario vascón) y un nuevo Croat (que no guardaba ninguna relación con el original, siendo en realidad una militar transgénero que se hacía pasar por hombre y portaba una armadura de alta tecnología y una espada de plasma).
El grupo tuvo una acogida inicial bastante tibia, debido en gran parte a que mucha gente aún recordaba los escándalos que habían llevado a la disolución de la formación original. Sin embargo, gracias a su excelente desempeño y a la aparente transparencia del Gobierno respecto a las actividades del grupo, poco a poco fueron gozando de un mayor apoyo popular. Comenzaron a actuar oficialmente en abril de 2015 y durante los siguientes tres años se fue convirtiendo en uno de los grandes activos del Gobierno en la lucha contra la criminalidad metahumana.
En 2018 el grupo tuvo su primera baja. Druida, que era un pacifista convencido y llevaba un tiempo planteándose si su permanencia en el grupo era la mejor forma de utilizar sus poderes, decidió presentar su dimisión para dedicarse a entrenar a más gente en la magia formando un nuevo círculo druídico. El Gobierno escogió para sustituirle a una joven feérica con amplios conocimientos de hechicería que respondía al nombre en clave de Xana. La recién llegada resultó ser una elección acertada y supo integrarse a la perfección con sus nuevos compañeros.
Unos meses después, ya en 2019, unos hackers de Veritas filtraron a la prensa la verdadera identidad de Croat. El descubrimiento de que tras su armadura se escondía en realidad una mujer transgénero supuso un gran revuelo mediático y un duro golpe emocional para ella que, incapaz de soportar el acoso al que le sometía la prensa, decidió abandonar temporalmente el grupo. Pasó unos meses fuera, recibiendo ayuda psicológica y el pleno apoyo de sus compañeros hasta que se vio preparada para reincorporarse de nuevo, esta vez con una nueva armadura y un nuevo nombre en clave, Tizona.
El grupo reanudó sus actividades al completo y parecía haber dejado atrás los malos tiempos, pero a mediados de 2020 estalló una guerra civil entre los diversos dioses del panteón celta comenzada por Belenos y Lug se vio obligado a regresar a las Tierras del Verano, su dimensión de origen, para ayudar a su familia a hacer frente a la rebelión. Su puesto fue cubierto por un periodista catalán que había encontrado una avanzada armadura de combate drax mientras cubría la invasión y respondía al nombre de Drac. Al principio tuvo algunos problemas para trabajar en equipo debido a que llevaba bastante tiempo combatiendo el crimen por su cuenta y además lo de seguir órdenes no era algo que le saliera de forma natural, pero poco a poco fue adaptándose.
Durante ésta época Basajáun fue secuestrado por la fuerzas del Ojáncano y llevado a otra dimensión. Su mujer, Berta Mayans, hizo un pacto con la Dama de Amboto para poder encontrarlo y liberarlo, adquiriendo temporalmente sus poderes y uniéndose brevemente al equipo con el nombre en clave de Basandere. Finalmente lograron liberarlo y ella devolvió sus poderes a la diosa vasca, aunque éstos han reaparecido ocasionalmente cuando se ha encontrado en peligro.
No mucho después del regreso de Basajáun al equipo, el Gobierno decidió colaborar con la Fundación Hélix para mejorar la situación de los metahumanos de cara a la opinión pública y, como parte del acuerdo, decidió incluir a una representante de la misma en Hispania. La seleccionada fue una piroquinética muy poderosa que adoptó el nombre en clave de Salamandra.
Con esta nueva incorporación, el equipo continuó combatiendo todo tipo de amenazas metahumanas para el país, más unido y cohesionado que nunca… hasta hace sólo unos meses, cuando Andara fue gravemente herida durante el ataque de las fuerzas del Ojáncano a la base de las Osas de Andara. Tras pasar semanas en el hospital, decidió abandonar el equipo para centrarse en recuperarse, cuidar de su hija y tratar de reconstruir el clan con sangre nueva. Fue sustituida por Lobato, el hijo biológico de un antiguo miembro de Hispania, Lobero. Aunque compartía los poderes e instintos salvajes de su padre, al haberse criado lejos de su influencia y al cuidado de una madre amorosa estaba mucho más integrado socialmente y más dispuesto a trabajar en grupo.
Base de Operaciones
En un primer momento, la formación original de Hispania tenía su cuartel en una base militar secreta situada en la Sierra Norte de Madrid, pero poco después se trasladaron a un rascacielos adquirido por el Gobierno y especialmente acondicionado, la Torre Hispania. Este edificio estaba equipado con todas las instalaciones necesarias para el correcto funcionamiento del grupo.
La planta baja contenía un pequeño museo abierto al público en el que se exponían algunos trofeos que el equipo había ido acumulando con los años, mientras que los pisos inmediatamente superiores contenían las instalaciones de servicio y administración: despachos, almacenes, salas de juntas, etc… En las plantas intermedias se encontraban los apartamentos destinados a los integrantes de Hispania, que por lo general ocupaban un piso completo y en donde podían residir con sus familias si lo deseaban. Los pisos superiores contenían aquellas instalaciones dedicadas a las actividades de lucha contra el crimen: armerías, gimnasios, galerías de tiro, enfermería… ese tipo de cosas. La azotea albergaba el helipuerto donde aterrizaba la aeronave del grupo y la gran sala de mando donde se reunían para planificar las misiones. Por último, el sótano albergaba el garaje subterráneo (repleto de toda clase de vehículos), algunas celdas de contención para emergencias, y diversas cámaras acorazadas donde se guardaban los materiales más peligrosos.
Tras la disolución de la formación original a mediados de los noventa, el edificio y todas las infraestructuras relacionadas sirvieron como primer cuartel general de A.R.E.S. A mediados de 2010 la sede principal de la agencia se trasladó a una base subterránea a las afueras de Madrid y la Torre Hispania se mantuvo funcionando como laboratorio de investigación secundario hasta que el grupo fue reactivado en 2015, cuando fue reacondicionado para albergar a la nueva formación.
Equipo y Vehículos
Las dos encarnaciones de Hispania han contado con amplios presupuestos que les permitían tener acceso al mejor equipo de alta tecnología de sus respectivas épocas, lo que incluye un amplio arsenal de armas y un completo parque de vehículos que van desde motocicletas de gran cilindrada hasta lanchas y aviones monoplaza.
La formación original usaba para sus desplazamientos un helicóptero militar de última generación, el Cervantes, que contaba con blindaje avanzado, armamento integrado y capacidad para transportar cómodamente a todos los miembros del equipo. Su capacidad de maniobra lo hacía ideal para moverse entre los edificios de las ciudades y podía alcanzar una velocidad punta cercana al Mach 1, lo que le permitía llegar a cualquier parte del país en menos de una hora.
La versión actual del grupo hace uso de una versión actualizada de la misma aeronave, que cuenta entre otras mejoras con una doble hélice móvil para una mayor maniobrabilidad, un mejor armamento y sistemas de soporte vital que le permite navegar bajo el mar o fuera de la atmósfera por períodos limitados de tiempo. Esta versión recibe el nombre de Gavilán debido a su aspecto, similar al de un ave de presa.
Formaciones y encarnaciones
Campeador (Juan Carlos López)
Uróboros (Pedro Antonio Tarín)
Cromañón (Tayac)
Thalassa (Thalassa Egeónide)
Emet (Samuel Weiss)
Galerna (Mari Barahona)
Mistral (Jon Barahona)
Lobero (Pau Lobatón)
Andara I (Esperanza Pardo)
Croat (Rodrigo Matamoros)
Trasgo (Eugenio Juste)
Sansón (Manuel González)
Mandrágora (Silvia Álamo)
Drac (Arnau Puig)
Salamandra (Estela Santana)
Basajáun (Míkel Aramburu)
Lobato (Marc Llopis)
Xana (Lena Merás)
Tizona (Nerea Belmonte)
Lug (Lug Lamhfada)
Druida (Alonso Pineda)
Andara (Luisa Pardo)
Basandere (Berta Mayans)