SABUESOS ESPECTRALES
A medida que los distintos panteones divinos iban extendiendo su influencia por el mundo y ganando cada vez más adeptos, comenzaron a surgir todo tipo de rencillas entre ellos. Una de las más importante tenía que ver con el destino final de las almas de los mortales, pues a menudo no quedaba claro cuál debía ser el destino final de algunas de ellas. Si un guerrero cristiano moría en combate, por ejemplo, ¿debía ir al Valhalla o al Cielo?
Para resolver este tipo de disputas, todos los dioses del Más Allá se reunieron y formaron el Concilio de la Muerte, una asamblea en la que podían reunirse para juzgar a las almas cuyo destino fuera dudoso y decidir dónde debían pasar la eternidad. Sin embargo, seguía quedando el problema de qué clase de psicopompo (es decir, guía de almas) debía escoltar a estas almas hasta el Concilio. Atribuir esta labor a los enviados de un panteón concreto podría conducir a nuevas rencillas, por lo que en su lugar se decidió crear un nuevo tipo de psicopompos que debiera lealtad exclusiva al consejo y no a ningún dios concreto: los Sabuesos Espectrales.
Por eso acordaron no recurrir a su prole divina y, en su lugar, escogieron a unas cuantas almas de cada uno de los distintos planos del Más Allá y les ofrecieron la posibilidad de regresar al mundo para cumplir con esta tarea. A unos les prometieron una ocasión de ganarse el perdón por sus pecados pasados, mientras que a otros los tentaron con la idea de tener de nuevo un propósito para su existencia.
A los que aceptaron se les confirió la capacidad de presentir cuándo y dónde iban a morir las personas a su cargo, así como de adoptar la forma de un gran perro negro para protegerlos de los peligros de ultratumba, y se les envió de nuevo a la Tierra a cumplir con su labor.
Desde entonces han conducido a millones de almas a salvo hasta su juicio final, combatiendo contra cualquiera que pretendiera alimentarse de ellas o atraparlas con algún maligno propósito. Muchos han caído haciendo este trabajo, con sus espíritus desvanecidos como si jamás hubieran existido, mientras que otros nuevos han ocupado su lugar en un ciclo sin fin.
Actualmente son los psicopompos más ocupados, ya que la mayoría de almas que perecen hoy en día o bien no encajan con los criterios de ningún Más Allá, o bien encajan con los de demasiados. Ésto provoca que a veces otros guías de almas como las valkirias o los siervos de Anubis, que han realizado esta labor antes que ellos durante milenios, se sientan desplazados y los traten con cierta hostilidad.
Organización
Los sabuesos espectrales trabajan casi siempre solos, sin una cadena de mando ni una jerarquía establecidas, siguiendo cada uno su propia iniciativa. En la práctica responden únicamente ante el Concilio de la Muerte y, ocasionalmente, ante su campeón, el Guardián del Velo. Cuando un sabueso recibe una visión que le indica el momento y lugar en que debe recoger un alma, se aparece en la ubicación, esperando simplemente a que la defunción tenga lugar para presentarse ante el finado y conducirlo a su destino final.
En muy contadas ocasiones, un espíritu requiere de una protección especial. En estos casos, el sabueso que ha recibido la misión tiene dos opciones: puede contactar con el Concilio para que envíe ayuda extra o bien recurrir a otros sabuesos que conozca. En cualquier caso, quien ha recibido el encargo de llevarse el alma en cuestión es considerado el único responsable dela misión y, por lo tanto, está al mando.
Todos están obligados a seguir unas normas muy estrictas, bajo pena de ser despojados de su posición y devueltos a sus respectivos planos de ultratumba: no pueden contactar con nadie de su antigua vida, no pueden negarse a recoger un alma por ningún motivo y tampoco pueden intervenir de forma alguna en el momento de la muerte, ni para evitarla ni para acelerarla. Ésta última, en particular, se considera su norma más sagrada y hay una política de tolerancia cero con quienes se atreven a saltársela.
Cuando no están recogiendo almas, los sabuesos pueden vagar libremente por la Tierra y los diferentes planos del Más Allá y relacionarse tanto con los muertos como con cualquier vivo que pueda percibirlos (salvo, como ya se ha dicho, los que formaran parte de su antigua vida). Dado que no necesitan comer, dormir ni descansar, los sabuesos no tienen necesidad de una casa ni nada similar. La mayoría suele quedarse con sus parientes fallecidos cuando no está trabajando, pero unos cuantos prefieren buscarse un lugar tranquilo y discreto en la Tierra donde poder refugiarse en busca de algo de paz.
Equipo
Los sabuesos no suelen hacer uso de ningún tipo de arma o equipo específico. De hecho, al ser espíritus inmateriales la mayor parte del tiempo, a menudo no tienen ninguna posesión en absoluto. Incluso su ropa es sólo una manifestación estética de su ectoplasma que refleja sus gustos personales.
No obstante, es posible que un sabueso esté tan vinculado a algún objeto de su vida pasada que sea capaz de manifestarlo como parte de su forma espectral, incluso emulando algunos de los poderes que tuviera el objeto en vida. Por ejemplo, un policía convertido en sabueso podría ser capaz de manifestar su pistola reglamentaria.
COSTE EN PUNTOS
DES
COO
FUE
INT
CON
VOL
AGUANTE
DETERMINACIÓN
PODERES
Forma Astral 1 (Límites: Permanente.), Precognición 1 (Límites: Descontrolado, Sólo predice la muerte de sus encargos y su ubicación), Viaje Dimensional 4 (Límites: Sólo a los planos del Más Allá. Extras: Pasajeros, Teletransporte sin Rango), Transformación 5 (Extras: Afecta a Insubstanciales, Súper Sentidos -Visión nocturna, olfato aumentado y extendido, rastrear olfativo, oído ultrasónico)
NOTA: En su forma canina tiene DES 4 COO 4 FUE 3 INT 3 CON 5 VOL 3 y AGU 6. Poderes: Súper Velocidad 2 y Mordisco (Golpe 5)
ESPECIALIDADES
Atletismo, Supervivencia (Más Allá)
CUALIDADES
Conexiones: Al servicio del Concilio de la Muerte