MALDICIÓN DEL LOBISHOME

Según los antiguos mitos griegos, la primera persona que fue maldecida con esta versión retorcida de la licantropía fue un rey de Arcadia llamado Licaón que intentó poner a prueba al mismísimo Zeus engañándole para que comiera carne humana y fue castigado a convertirse en una bestia salvaje que devoraba a cuantos se cruzaban en su camino. Sin embargo, ésta es sólo la versión del mito que ha llegado hasta nuestros días y la verdad que hay detrás es bastante más escabrosa.

En realidad, Licaón era un tirano y un déspota hambriento de poder que en su juventud conoció a un grupo de cazadores licántropos y se obsesionó con convertirse en uno de ellos, llegando al extremo de secuestrar a una de las más jóvenes para devorarla en un horrendo ritual convencido de que así podría heredar su condición.

Lo que él no sabía es que toda la manada estaba bajo la protección de la diosa Artemisa, que se sintió ultrajada y decidió castigarle dándole exactamente lo que quería: el monarca adquirió la capacidad de transformarse en una inmensa bestia salvaje cada vez que salía la luna llena, pero perdía el control de sí mismo y se veía impulsado a devorara todo ser viviente con el que se cruzara. La diosa,además, procuró que su primera transformación tuviera lugar en presencia de su mujer y sus hijos que se convirtieron así en sus primeras víctimas.

Al despertar al día siguiente y descubrir lo que había pasado, Licaón montó en cólera y juró vengarse de la diosa. No tardó en descubrir que podía infectar con su maldición a cualquiera que sobreviviera a su mordisco y se dedicó a extender su maldición por el mundo hasta que fue detenido por Hércules.

Para entonces ya había infectado a mucha gente y la maldición fue pasando de ellos a su hijos y de éstos a los suyos, generación tras generación, expandiéndose en aquellas pocas ocasiones en que alguien lograba escapar con vida de un ataque. Con el tiempo, algunos hechiceros encontraron el modo de replicar la maldición y usarla contra sus enemigos, lo que hizo que su número creciera aún más.

En la actualidad, sin embargo, existen muy pocas personas que aún lleven la maldición debido, en gran parte, a que muchos han sido perseguidos y cazados durante siglos pero también al hecho de que la mayoría de ellos llevan vidas solitarias para no herir a la gente durante sus transformaciones y eso les dificulta tener descendencia. En no pocos casos, esto es incluso una decisión consciente para evitar que su condición se perpetúe.

Por lo general los pocos que quedan mantienen su condición en secreto y procuran encerrarse las noches de luna llena para no constituir un peligro para nadie.

Descripción

La maldición del lobishome obliga a quien la padece a transformarse en una enorme bestia salvaje, a medio camino entre un lobo y un ser humano, durante las tres noches del ciclo de la luna llena o cada vez que se ven asaltados por una emoción fuerte como el miedo o la ira. Cuando eso sucede su mente consciente queda sometido a las ansias de sangre del animal y se ven impulsados a dar caza y devorar a cualquier posible presa que encuentren, humana o no.

Por norma general su condición se transmite de padres a hijos, manifestándose sólo en un único individuo a la vez: cuando el padre muere, pasa a su descendiente de mayor edad. En caso de que no haya ningún descendiente, no obstante, puede pasar a un hermano, tal vez a un primo, pero nunca a un ascendiente. Si no existe ningún pariente de sangre que pueda heredar la maldición, ésta se extingue definitivamente.

Hasta donde se sabe, la maldición de la licantropía no tiene cura una vez se ha completado por entero la primera transformación, aunque hasta ese momento puede evitarse matando a la persona que se la transfirió. Sin embargo,se sabe que existen algunas formas de adquirir un cierto control (nunca completo) sobre la misma: pócimas e infusiones, sellos místicos tatuados en el cuerpo e incluso en algunos casos extremadamente raros una gran fuerza de voluntad pueden ayudar en éste aspecto.

Poderes y habilidaddes

En su forma humana los lobishomes no poseen ningún poder o habilidad sobrenatural, salvo su capacidad de transformarse en bestia, sobre la que no suelen tener ningún control en absoluto.

En su forma animal, en cambio, poseen una fuerza y una velocidad sobrehumanas, sentidos mejorados y garras extremadamente afiladas. Pueden saltar grandes distancias y poseen una capacidad de regeneración sobrehumana que les confiere una notable resistencia al daño, pero que se ve anulada ante el fuego o armas de plata.

En aquellos pocos (muy, muy pocos) casos en que un lobishome logra adquirir un cierto control sobre sus habilidades no es raro que manifieste alguno de estos poderes en su forma humana, especialmente la regeneración y los sentidos amplificados.

COSTE EN PUNTOS
1
DES
0
COO
0
FUE
0
INT
0
CON
0
VOL
0
PODERES

Alter Ego 1 (Forma de bestia. Límites: Descontrolado).

Nota: En su forma de bestia tienen los siguientes atributos.

D 4 C 4 F N 7 I 3 C 4 V 3

Poderes: REGENERACIÓN 4 ( Límites: Salvo plata o fuego, Extras: RESISTENCIA AL DAÑO), SÚPER SENTIDOS 5 (Visión Nocturna, Olfato aumentado y extendido, Rastrear olfativo, Oído ultrasónico), SÚPER VELOCIDAD 3, GARRAS 1 y SALTO 1.

Especialidades: RASTREAR.

Coste: 40 puntos.

ESPECIALIDADES

Ninguna

CUALIDADES
DESAFIOS

Maldición del Lobishome.