ADLER

ADLER, Miembro de los Übbermensch.
COSTE EN PUNTOS
45
DES
5
COO
5
FUE
4
INT
3
CON
4
VOL
5
AGUANTE
9
DETERMINACIÓN
3
PODERES

Telequinesis 6 (Extras: Vuelo), Rayo 6 (Extras: Explosión, Límites: Fuente - Objetos que arrojar)

ESPECIALIDADES

Armas de Fuego, Combate Aéreo (Experto), Militar, Pilotar (Experto).

CUALIDADES

Identidad: Miembro de los Übbermensch. Epíteto: El Terror de los cielos. Contactos: Al servicio de la Sociedad Thule.

DESAFIOS

Personal: Necesita demostrar que es el mejor, siempre.

Nombre real: Oskar Eichmann.
Ocupación: Agente de la Sociedad Thule.
Base: Móvil, usualmente alguna instalación secreta de la Sociedad Thule.

Oskar creció en un hogar pobre, donde el poco tiempo y dinero de que disponían sus padres iba enteramente dedicado a cuidar de su hermana Hannah que sufría un importante retraso mental. Él estuvo siempre en un segundo plano y se vio obligado a buscarse la vida desde una edad muy temprana, lo que le llevó a aborrecer a su familia y a cualquiera que no pudiera valerse por sí mismo.

A los dieciésis años mintió sobre su edad para poder alistarse y trabajó muy duro para ir subiendo puestos hasta llegar a convertirse en uno de los mejores pilotos de la Luftwaffer y un ferviente miembro del Partido Nazi. Su desempeño fue tan bueno que su capitán, miembro de la Sociedad Thule en secreto, le ofreció ser uno de los voluntarios del Proyecto Übbermensch.

Aceptó inmediatamente, sin pensárselo ni un minuto, y se trasladó al castillo de Bergsburg para someterse al proyecto. Todo el proceso fue muy duro y doloroso para él, pero al final acabó dando resultados y Oskar desarrolló poderes telequinéticos que le permitían volar por su propia cuenta. Tras pasar el entrenamiento necesario para dominar sus nuevas habilidades, se convirtió en uno de los miembros originales de los Übbermensch con el nombre en clave de Adler ( “Águila” en Alemán).

Durante la Segunda Guerra Mundial su presencia contribuyó a consolidar la supremacía alemana en el aire, al menos hasta la aparición de los Royal Knights y, en particular, de Spitfire, el cual se convertiría en su némesis personal. La rivalidad que había entre los dos, especialmente por parte de Oskar, se fue haciendo más y más intensa a lo largo de todo el conflicto.

En la Batalla de Bergsburg, el odio que sentía por el británico le llevó a desobedecer las órdenes de Meister y perseguirlo en vez de proporcionar apoyo aéreo a sus compañeros. Aunque finalmente pudo acabar con su archienemigo, su deserción fue una de las causas principales de la derrota alemana y la posterior criogenización del grupo.

Tras ser despertado junto a los demás por orden de Donnar y enterarse de la derrota del Tercer Reich, juró ayudar a la Sociedad Thule a cumplir con su misión de librar al mundo de la enfermedad y la debilidad a toda costa.

Personalidad

Ya antes de unirse a los Übbermensch, Okar era conocido por ser uno de los pilotos más atrevidos y temerarios del éjercito alemán, capaz de enfrentarse a cualquier peligro con tal cumplir su misión y con una iniciativa que pocos de sus compañeros podía igualar. Sin embargo también tuvo numerosos problemas con sus superiores al empeñarse en hacer las cosas a su manera, desoyendo en muchos casos las órdenes recibidas.

Es una persona tremendamente competitiva que se esfuerza en todo momento al máximo y trata de alcanzar siempre la perfección en todo lo que hace, pero que también siente una necesidad obsesiva de medirse ante los demás y demostrar que es superior al resto. En ocasiones, esta necesidad puede impulsarle a actuar de forma impulsiva y no medir las consecuencias de sus actos.

La situación que vivió de pequeño con su hermana le ha llevado a sentir un profundo desprecio por cualquiera que no sea capaz de valerse por sí mismo, lo que a la larga le ha convertido en un ferviente seguidor de la causa nazi cuya lealtad y entrega tienen impresionados a los dirigentes de la Sociedad Thule.

Poderes y habilidaddes

Tras someterse al Proceso Geier, Oskar desarrolló poderes telequinéticos limitados que le permitían levantar hasta quinientos kilos de peso y atacar a sus enemigos arrojándoles mentalmente todo tipo de objetos. Podía usar su telequinesis para volar por el aire a gran velocidad, demostrando una gran habilidad a la hora de maniobrar en vuelo gracias a su experiencia previa como piloto de la Luftwaffe.

Su formación como soldado le convertía además en un hábil luchador cuerpo a cuerpo y tirador, con amplios conocimientos de táctica y estrategia militar, orientación y supervivencia. Estas habilidades fueron refinadas aún más gracias al entrenamiento intensivo al que se sometió al unirse a los Übbermensch.