ADLERMANN

ADLERMANN
COSTE EN PUNTOS
45
DES
5
COO
4
FUE
3
INT
4
CON
4
VOL
5
AGUANTE
8
DETERMINACIÓN
2
PODERES

PIEDRA RÚNICA (DETECTAR MAGIA VISUAL 4, Extras: SÚPER SENTIDOS- Visión nocturna, infrarroja,extendida y aumentada), PISTOLA LUGGER (RAYO 4, perforante), NAVAJA (GOLPE MAESTRO 3, cortante).

ESPECIALIDADES

ATLETISMO, ARMAS DE FUEGO, INVESTIGAR, SIGILO.

CUALIDADES

IDENTIDAD: Espía nazi con un ojo mágico. FRASE: No es nada personal... MOTIVACIÓN: Ascender dentro de la Sociedad Thule.

DESAFIOS

SOCIAL: Relación de Amor-Odio con Lillie. PERSONAL: Una ambición desmedida.

Nombre real: Wolfgang Stahl
Ocupación: Espía
Base: Castillo de Bergsburg, Alemania

Nacido en una importante familia nobiliaria alemana vinculada a la Sociedad Thule casi desde su fundación, fue iniciado en la misma por su padre con sólo veinte años. Durante su ceremonia de consagración se le preguntó qué estaría dispuesto a sacrificar por la hermandad. Sin dudarlo ni un momento, se arrancó el ojo izquierdo y lo colocó ante sus superiores en un remedo del sacrificio de Odín en los mitos nórdicos. Como recompensa por su devoción se le entregó una piedra rúnica que sustituyó a su ojo perdido y le concedía una visión mejorada, lo que le ayudó en los años siguientes a convertirse en uno de sus miembros más eficaces.

En 1937 la hermandad lo envío a España para ayudar al doctor Markus Geier en sus investigaciones. Durante meses se dedicó a buscar candidatos adecuados para sus experimentos, secuestrarlos allá donde estuvieran y llevarlos a su laboratorio para someterlos a sus brutales experimentos. Cuando su trabajó desembocó en la creación de la primera Mano Negra, a él se le encomendó su adiestramiento y condicionamiento mental para volverlos absolutamente leales a Franco.

En 1939, con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, fue llamado de nuevo a Alemania por la Sociedad Thule junto con el doctor Geier para crear un nuevo equipo de súper humanos, esta vez uno que sólo respondiera ante la hermandad. Durante año y medio experimentaron con los mejores y más leales agentes de Thule hasta que lograron despertar habilidades latentes en cinco de ellos. Adlermann fue el encargado de entrenarlos y presentarlos más tarde ante Hitler como los Übbermensch, los héroes de Alemania, en marzo de 1941.

Desde ese momento su principal misión fue supervisar al grupo, recabando toda la información necesaria para planificar sus intervenciones y prestándoles cualquier apoyo logístico que pudieran necesitar. A pesar de su profesionalidad, no pudo evitar verse involucrado románticamente con una de las integrantes del mismo, Lillie. La suya fue una relación muy tormentosa y tóxica en la que ninguno de los dos confiaba plenamente en el otro, en gran parte debido a que Adlermann no estaba seguro de si sus sentimientos eran reales o habían sido causados por los poderes empáticos de la joven.

Durante la batalla final en Bergsburg fue el encargado de ejecutar las últimas instrucciones de Thule para los Übbermensch, colocándolos en suspensión criogénica y haciendo que los trasladaran a una ubicación secreta, mientras él se quedaba atrás para borrar todas las huellas del proyecto. Sus esfuerzos se vieron interrumpidos por la llegada de las fuerzas aliadas y pereció en el fuego cruzado mientras detonaba los explosivos ocultos bajo el complejo, derrumbando el castillo.

Personalidad

De cara a los demás aparentaba ser un joven noble europeo frívolo y despreocupado, de modales impecables, al que sólo le interesaban las mujeres y el juego. Sin embargo, en realidad era un hombre sin escrúpulos, dispuesto a todo para conseguir sus objetivos.

Profundamente comprometido con los valores de la Sociedad Thule, sentía verdadero desprecio hacia los débiles y todos aquellos que no podían valerse por sí mismos. No obstante, procuraba mantener siempre sus emociones bajo control y no dejar nunca que interfiriesen en su trabajo.

Poderes y habilidaddes

Aunque no poseía poderes propios, la piedra rúnica que sustituía a su ojo perdido le confería la posibilidad de ver el aura mágica de cualquier persona u objeto que le rodeara. También le permitía ver con claridad incluso en la más completa oscuridad, hacer descender su visión al espectro infrarrojo y le proporcionaba una capacidad visual perfecta a cualquier distancia.

Gracias al entrenamiento al que le sometió su padre para que pudiera ocupar su lugar en la Sociedad Thule, Aldermann era un brillante boxeador, esgrimista y tirador, con unas notables capacidades atléticas que le permitía desenvolverse en cualquier situación. Fue uno de los mejores espías de su época, capaz de infiltrase en cualquier lugar sin llamar a atención y con un gran talento para recabar información por diversos medios.