ARIAS

ARIAS
COSTE EN PUNTOS
44
DES
4
COO
5
FUE
4
INT
3
CON
4
VOL
5
AGUANTE
9
DETERMINACIÓN
3
PODERES

CONTROL DEL FUEGO 8 (Límites: INCONTROLADO), RAYO 8 (Límites: INCONTROLADO)

ESPECIALIDADES

ATLETISMO, ARMAS DE FUEGO, INVESTIGACIÓN, CONDUCCIÓN

CUALIDADES

IDENTIDAD: Agente de la Mano Negra original. MOTIVACIÓN: Todo por la Patria. FRASE: ¡Arded, rojos, arded!

DESAFIOS

PERSONAL: Explosiones de fuego incontroladas.

Nombre real: Desconocido
Ocupación: Agente de la Mano Negra
Base: Búnker de la Mano Negra, Madrid

Al igual que pasa con los otros dos miembros de la Mano Negra original, no se sabe nada de la identidad de Arias antes de su paso por el laboratorio del profesor Geier. Puede presumirse que debió ser uno más de tantos prisioneros de guerra supuestamente ejecutados que fueron sacados clandestinamente de sus prisiones y enviados a las instalaciones donde el científico alemán llevaba a cabo sus investigaciones.

Allí fue sometido a todo tipo de pruebas y terapias experimentales las cuales dieron como resultado el desarrollo de poderes piroquinéticos muy avanzados que le convirtieron en el integrante más fuerte del equipo. Después se le aplicaron poderosas técnicas de manipulación mental que destruyeron por completo su personalidad original y borraron todos sus recuerdos previos al proceso, creándole una nueva identidad totalmente leal al régimen franquista y sus ideales.

En 1938 el entrenamiento del grupo se dio por concluido y comenzaron a actuar en secreto, tratando de rastrear la ubicación de Viriato o sus aliados mas próximos para poder neutralizarlo y acudiendo al campo de batalla cuando era necesario, pero siempre en el más estricto secreto para que la existencia de la Mano Negra no se hiciera de dominio público.

Ya en estos primeros momentos se hizo evidente que sus habilidades, aunque indudablemente poderosas, eran muy difíciles de controlar. Si bien la mayor parte del tiempo podía usarlas sin problemas, en ocasiones estallaban espontáneamente haciendo arder todo cuanto le rodeaba y todos los esfuerzos del doctor Geier para evitarlo fueron infructuosos.

Al acabar la Guerra Civil Arias y el resto de la Mano Negra se convirtieron en los principales ejecutores clandestinos del régimen, persiguiendo y acabando con cualquier disidente potencialmente peligroso. Sin embargo, esta labor cambió después de la revelación pública de la existencia de metahumanos a raíz de su participación en la Segunda Guerra Mundial: el gobierno español los declaró legales y encomendó al grupo perseguirlos y capturarlos, vivos a ser posible para poder estudiarlos. Los siguientes años, Arias recorrió la mayor parte del país neutralizando metas y llevándolos a las instalaciones secretas del equipo.

Durante esta época sus poderes empezaron a descontrolarse cada vez con más frecuencia hasta que en julio de 1944, mientras trataba de capturar a un meta que intentaba llegar a Francia para unirse a la lucha contra los nazis, se descontrolaron por completo en mitad del combate haciéndole estallar en llamas y morir calcinado.

Personalidad

Tanto él como los otros miembros de la Mano Negra mostraban una total falta de empatía o compasión. Estaban programados para obedecer ciegamente y sin dudar las órdenes de sus superiores y se les habían inculcado a fuego los ideales del régimen franquista haciendo de ellos personas extremadamente conservadoras, de profunda fe religiosa y con un desprecio casi total contra todo el que no encajara con su visión fanática del mundo.

Poderes y habilidaddes

Tras sobrevivir a los experimentos del profesor Geier, Arias desarrolló la habilidad de generar y manipular el fuego con su mente. Esta capacidad era lo bastante poderosa como para permitirle fundir el metal y derretir el asfalto sin demasiado esfuerzo, aunque alcanzar temperaturas demasiado elevadas durante un período prolongado de tiempo le resultaba físicamente agotador y podía resultar perjudicial para él. Como atestiguan sus numerosas quemaduras, no era inmune a su propio fuego, por lo que debía tener mucho cuidado para no hacerse daño a sí mismo.

Este poder le resultaba extremadamente difícil de contener y a menudo provocaba explosiones incontroladas de fuego a su alrededor, que se irían volviendo más y más frecuentes a lo largo de los años.

Adicionalmente, recibió un entrenamiento militar intensivo que le volvió capaz en el manejo de armas de fuego, conducción de diversos vehículos, infiltración, espionaje… todo lo necesario para convertirle en uno de los mejores agentes del gobierno franquista.