CARMONA

CARMONA, Agente de la Mano Negra original.
COSTE EN PUNTOS
45
DES
4
COO
5
FUE
3
INT
4
CON
4
VOL
6
AGUANTE
9
DETERMINACIÓN
1
PODERES

Telepatía 8 (Extras: Asalto Mental, Control Mental), Pistola (Rayo perforante 4)

ESPECIALIDADES

Armas de Fuego, Conducir, Militar, Seducción y Telepatía .

CUALIDADES

Identidad: Agente de la Mano Negra Original. Motivación: Fanáticamente leal a Franco. Otros: Fría y apática.

DESAFIOS

Personal: Víctima de abusos continuados.

CARMONA, Forma Astral.
COSTE EN PUNTOS
45
DES
4
COO
4
FUE
1
INT
4
CON
4
VOL
6
AGUANTE
7
DETERMINACIÓN
1
PODERES

Telepatía 8 (Extras: Asalto Mental, Control Mental), Proyección Astral 8 ( Límites: Permanente, Extras: Posesión *), Mimetismo de Poder 3 (Límites: Sólo las especialidades de sus anteriores huéspedes, Extras: Instantáneo)

* (Sus habilidades física cuando está dentro de un cuerpo son las correspondientes al de su anfitriona y su aguante debe ser recalculado cada vez)

ESPECIALIDADES

Telepatía.

CUALIDADES

Identidad: Espíritu salta cuerpos. Motivación: Vivir su propia vida... aunque sea la de otra. Frase: ¡No volverás a ponerle la mano encima!

DESAFIOS

Enemigo: Perseguida por el Concilio de la Muerte.

Nombre real: Desconocido
Ocupación: Agente de la Mano Negra / Vividora
Base: Instalaciones secretas de la Mano Negra, Madrid / Variable

Al igual que sucede con el resto de miembros de la Mano Negra, la verdadera identidad de la agente conocida como Carmona es totalmente desconocida. Es probable que fuera una de tantas prisioneras de guerra capturada por el bando nacional y que su muerte fuera falsificada antes de enviarla al laboratorio del doctor Geier para ser sometida a sus brutales experimentos. Lo único que se sabe seguro es que era de ascendencia gitana.

Desde el primer momento fue sometida a todo tipo de abusos físicos y sexuales a manos de los guardias. Aunque Geier nunca tomó parte, pensó que serían beneficiosos a la hora de doblegarla mentalmente y que el trauma resultante podría incluso favorecer la aparición de sus habilidades psíquicas latentes, por lo que no los detuvo en ningún momento e incluso los alentó. Para cuando sus poderes telepáticos despertaron por fin, su psique ya estaba prácticamente destruida por completo.

Se convirtió en un ser apático y casi sin emociones, que apenas reaccionaba y se limitaba a cumplir las órdenes que le daban sus superiores. Durante la guerra fue utilizada principalmente como espía e interrogadora y a menudo se le exigía que se acercara a sus objetivos seduciéndolos. Ella siempre cumplía con sus misiones lo más eficazmente posible debido al condicionamiento mental al que había sido sometida, pero todo este estrés iba poco a poco minando aún más su frágil cordura.

Tras el final del conflicto, sus compañeros y ella pasaron los siguientes años cazando disidentes políticos y metahumanos para el régimen. En ningún momento dejó de ser sometida a los caprichos sexuales de su superiores durante todo este tiempo y al final no pudo soportarlo más.

En marzo de 1947, mientras estaba siendo violada por enésima vez por un alto miembro del gobierno franquista, algo en su mente estalló. Liberó una poderosa onda psíquica que mató a una docena de personas y la dejó en estado catatónico permanente.

Su cuerpo fue mantenido con vida durante décadas por el profesor Geier y sometido diversos experimentos destinados a despertarla o, por lo menos, saber más sobre el funcionamiento de sus habilidades y la razón de su estado vegetativo.

Aunque ninguno de ellos tuvo el resultado esperado de algún modo lograron despertar su consciencia, que se proyectó fuera de su cuerpo pero permaneció vinculada al él sin que nadie advirtiera su presencia. En los años siguientes se fue haciendo gradualmente más fuerte y empezó a observar lo que rodeaba, prestando especial atención a la charla de las enfermeras que acudían cada día a controlar su estado.

En 1977, cuando el nuevo gobierno descubrió la existencia de la Mano Negra y ordenó capturar a los responsables para someterlos a juicio el doctor Geier ordenó eliminar cualquier prueba, incluidos todos los sujetos de estudio, por lo que una de las enfermera recibió el encargo de desconectar su soporte vital. En el momento en que su cuerpo físico murió, su ser astral quedó liberado y escapó del complejo poseyendo el cuerpo de la enfermera.

Al hacerlo descubrió que ella también sufría maltratos a manos de su marido, por lo que usó sus habilidades telepáticas para castigarlo y hacer la vida de la mujer más agradable antes de tomar una nueva huésped. En los años siguientes continuó haciendo lo mismo: buscaba a mujeres que sufrieran cualquier tipo de abuso, castigaba a los culpables y mejoraba las vidas de las víctimas antes de seguir su camino.

Sus actividades llamaron la atención de los miembros del Concilio de la Muerte, los cuales enviaron a sus agentes a por ella para llevarla al Más Allá. Logró evitarlos y desde entonces ha tenido que ser más discreta, renunciando a ejercer de justiciera sobrenatural.

Con el tiempo descubrió que los cuerpos en coma eran más fáciles de ocupar, por lo que comenzó a buscar mujeres en esa situación y poseerlas, usando luego sus poderes para llevar una vida cómoda llena de lujos por un tiempo hasta que los psicopompos la encontraban de nuevo y se veía obligada a cambiar una vez más.

Actualmente está escondida en el cuerpo de una joven heredera europea y se pasa el tiempo de fiesta en fiesta, sin preocuparse demasiado por los excesos a los que somete a su cuerpo, porque sabe que pronto tendrá uno nuevo. Procura no llamar la atención del Concilio, pero de vez en cuando no puede evitar castigar a algún hombre que se propase con ella o con alguna otra mujer.

Personalidad

Durante su etapa con la Mano Negra, Carmona era una persona fría y apática que sólo mostraba iniciativa propia a la hora de obedecer las órdenes de sus superiores. El resto del tiempo se movía mecánicamente y se limitaba a cuidar sus necesidades básicas: comer, dormir, ir al baño… Debido al condicionamiento al que fue sometida era también absolutamente leal al régimen y una devota católica.

Tras la muerte de su cuerpo físico ha perdido la mayor parte de los efectos del lavado de cerebro del profesor Geier, recuperando parte de su personalidad anterior. Es una mujer curiosa y deseosa de vivir nuevas experiencias pero que no soporta los abusos de ningún tipo. Los traumas que sufrió durante su vida anterior la vuelven violenta e incluso sanguinaria cuando presencia algún acto de violencia contra mujeres o niños y a menudo se ve obligada a tomar represalias usando sus poderes.

Siente ciertos remordimientos por tener que ocupar el cuerpo de otras mujeres para poder interactuar con el mundo físico, por lo que siempre procura compensar a sus anfitrionas dejando su vida mejor de lo que la encuentra antes de seguir su camino.

Poderes y habilidaddes

El proceso al que la sometió el doctor Geier despertó en ella poderes telequinéticos latentes, los cuales le permitían leer y controlar las mentes ajenas con facilidad e incluso causarles daño proyectando su propia energía psíquica en el objetivo.

Tras quedar atrapada en su forma astral carece de cuerpo físico y no puede morir a menos que algo destruya su esencia espiritual. Posee la capacidad de poseer el cuerpo de cualquier mujer (nunca de hombres) por largos períodos de tiempo aunque puede ser rechazada si su víctima se resiste, por lo que prefiere ocupar el cuerpo de pacientes en coma.

Cada vez que ocupa un nuevo cuerpo adquiere los conocimiento y recuerdos del mismo, a los que puede recurrir en cualquier momento que lo necesite.

Adicionalmente posee el mismo entrenamiento que el resto de miembros de la Mano Negra, lo que la hace muy competente en técnica y estrategia militar, conducción, combate con y sin armas…