EMET
COSTE EN PUNTOS
DES
COO
FUE
INT
CON
VOL
AGUANTE
DETERMINACIÓN
PODERES
Soporte Vital 10 (Extras: Regeneración), Forma Sólida 8 (Límites: Permanente), Salto 2, Inmortalidad 1
Nota: La fuerza reflejada en su ficha corresponde a la de su nuevo cuerpo artificial. Originalmente era de nivel 3
ESPECIALIDADES
Ocultismo (Experto), Teología, Filosofía, Lingüística
CUALIDADES
Identidad: Gólem con alma humana. Conexiones: Colaborador de la Fundación Hélix. Motivación: Crear un mundo más abierto y tolerante.
DESAFIOS
Enemigo: La Inquisición. Personal: La violencia es el último recurso.
Durante la Segunda Guerra Mundial la Sociedad Thule utilizó su influencia en el régimen nazi para perseguir a cualquier practicante de magia de que tuviera conocimiento y hacerse con sus artefactos y grimorios. Uno de estos hechiceros perseguidos fue un cabalista judío llamado Samuel Weiss, quien se vio obligado a abandonar su hogar en Praga y pasar los primeros años del conflicto huyendo por toda Europa junto a su familia por culpa de la Sociedad.
En 1941 Thule lo encontró por fin escondido en el norte de Francia y le tendió una emboscada. Aunque utilizó cada brizna de poder mágico que poseía para proteger a los suyos fue totalmente incapaz de proteger a su mujer y sus hijos, que cayeron abatidos por los disparos alemanes. Él mismo quedó gravemente herido y al borde de la muerte, pero en el último segundo, justo antes de fallecer, se las arregló para transferir su alma al interior de un gólem que había fabricado.
Incapaz de superar la pérdida de sus seres queridos decidió usar sus nuevas capacidades para ayudar a combatir a los responsables. Contactó en secreto con la Resistencia Francesa, convirtiéndose en uno de sus más importantes activos clandestinos con el nombre en clave de Emet (“verdad” en hebreo).
Durante el resto de la guerra atacó contínuamente las infraestructuras alemanas como parte de las tácticas de guerrilla de la Resistencia y llegó a vérselas en alguna ocasión con miembros de los Übbermensch, demostrando ser un rival más que digno para la fuerza de Schwartzpanzer. Sin embargo, el alemán poseía un entrenamiento y experiencia en combate mayores, por lo que a menudo Samuel se veía obligado a retirarse en en estos encuentros.
Cuando los Royal Knights hicieron su aparición en 1943, él fue uno de los agentes de la Resistencia que más a menudo colaboraron con ellos llegando incluso a tomar parte a su lado en la Batalla de Bergsburg. Allí se enfrentó en combate a Schwartzpanzer junto a Lionheart. Su fuera conjunta bastó para mantener ocupado al alemán durante toda la refriega.
Al acabar la guerra se quedó un tiempo en Francia ayudando a la reconstrucción y protegiendo a la comunidad judía, hasta que De Gaulle llegó al poder y endureció las políticas contra los metahumanos. Entonces empezó a viajar por todo el mundo: Estados Unidos, Inglaterra, Italia, Rusia, Sudamérica… Dedicó su vida al estudio de diversos textos sagrados convirtiéndose en un respetado rabino y teólogo.
En los años ochenta, tras la caída del franquismo, se asentó en España para estudiar los manuscritos de los antiguos cabalistas medievales. Por aquel entonces el gobierno estaba buscando a posibles candidatos para el Proyecto Hispania y su presencia no pasó desapercibida. Le ofrecieron la oportunidad de formar parte del equipo y , si bien en un primer momento la rechazó debido a sus ideas pacifistas, acabó aceptando tras ser convencido por los argumentos de Viriato.
Retomó su antigua identidad como Emet y se integró en el grupo, convirtiéndose en poco tiempo en su principal fuerza bruta. Se llevaba bastante bien con la mayoría de sus compañeros, aunque la relación con Croat (cuyo fanatismo católico le hacía mostrarse bastante desagradable con Samuel) y con Sansón (al que consideraba alguien violento e impredecible) eran bastante más tensas que con el resto.
Durante la mayor parte del tiempo que el equipo estuvo activo Samuel actuó a menudo como su conciencia y la voz de la razón, cuestionando en todo momento las implicaciones éticas de sus misiones y tratando de que siguieran siempre el camino correcto. Jamás se vio implicado en ninguna de las actividades ilegales que salpicaron a algunos de sus compañeros y acabaron provocando la disolución de Hispania, por lo que la investigación oficial lo exoneró de cualquier posible cargo.
Tras la desaparición del grupo se instaló permanentemente en Toledo y se convirtió en rabino de un pequeño templo, aceptando un puesto como profesor de Teología y Filosofía en la universidad local.
A medida que el conflicto social entre la ultraderecha y la comunidad metahumana se recrudecía durante los años noventa, él intentó abogara una y otra vez por la concordia y la tolerancia dando charlas y escribiendo numerosos artículos en favor de los derechos metahumanos. Fue de los primeros y más entusiastas colaboradores de la Fundación Hélix, lo que le hizo ser objetivo de varios atentados por parte tanto de la Inquisición como de Plus Ultra, que lo consideraba un traidor a la causa metahumana.
En la actualidad continua dando clases y colaborando con la fundación en distintos proyectos y se ha convertido en uno de los más respetados líderes de la comunidad metahumana a nivel nacional.
Personalidad
Samuel siempre ha sidoun hombre calmado y razonable, que sólo recurre a la violencia como último recurso y trata siempre de encontrar una solución pacífica a los conflictos.
Posee un gran amor por el conocimiento que le lleva a estudiar sin descanso todo tipo de materias, especialmente la filosofía y la teología. Le encanta conversar y mantener debates, cuanto más desafiantes y estimulantes mejor.
Después de haber sido perseguido por sus creencias y haber sufrido los horrores de la Segunda Guerra Mundial, se ha convertido en un firme defensor de cualquier grupo marginado. En particular, está muy metido en la defensa del colectivo metahumano y no duda en aprovechar cualquier oportunidad para abogar en su favor.
En un hombre frugal que prefiere vivir de forma humilde y sin muchos lujos, donando buena parte de sus ingresos a causas benéficas.
Poderes y habilidaddes
El cuerpo de barro de Emet está dotado de una gran fuerza y resistencia al daño. Al tratarse de un cuerpo artificial, no tiene ninguna de las necesidades fisiológicas o vulnerabilidades propias de un ser humano normal: no necesita comer, dormir o respirar, es inmune a las condiciones metereológicas como el frío o el calor, no contrae enfermedades… Cualquier herida que sufra se repara por sí misma en poco tiempo y puede saltar grandes distancias.
Aunque el hechizo que ata su alma a su nuevo cuerpo consume todas sus energías mágicas y le impide utilizar activamente su magia, como cuando estaba vivo, sigue siendo un experto ocultista, con unos conocimientos sobre la materia que muy pocos pueden igualar.