LOBERO

LOBERO
COSTE EN PUNTOS
45
DES
6
COO
7
FUE
6
INT
3
CON
5
VOL
5
AGUANTE
11
DETERMINACIÓN
1
PODERES

Telepatía 5 (Límites: Sólo cánidos, Extras: Control Mental – sólo cánidos, Súper Sentidos- olfato aumentado y extendido, rastrear olfativo, oído ultrasónico, visión nocturna). Súper Velocidad 3 (Extras: Garras), Salto 1

ESPECIALIDADES

Supervivencia, Rastrear

CUALIDADES

Identidad: Metahumano con alma de lobo. Frase: ¡Auuuuuuuuuu! Motivación: Vivir con su manada sin que le molesten.

DESAFIOS

Personal: No puede resistirse a una buena presa. Social: Los humanos son incomprensibles para él.

Nombre real: Pau Lobatón
Ocupación: Cazador furtivo y mercenario ocasional.
Base: Móvil, normalmente algún bosque inaccesible.

Cuando sólo tenía cuatro años, Pau Lobatón fue el único superviviente del accidente de tráfico en el que fallecieron sus padres. Sólo, desorientado y herido en mitad de los bosques sorianos, se encontró con una manada de lobos y, de alguna forma, el trauma del encuentro despertó un gen Hélix latente que le permitió tejer algún tipo de vínculo psíquico con ellos. Se convirtieron en su nueva familia, criándolo junto a sus otros cachorros.

Durante los años siguientes fue creciendo cada vez más salvaje y desarrollando algunas habilidades lupinas: sentidos más agudos, una mayor velocidad, reflejos mejorados… Vivía como uno más de la manada, cazando y alimentándose como ellos.

Para cuando lo encontraron finalmente unos cazadores estaba tan asalvajado que saltó directamente sobre ellos para atacarlos. Logró herir gravemente a uno antes de que el resto lo redujera y acabara con los lobos a tiros. Lo llevaron hasta el pueblo más cercano y lo entregaron a los Servicios Sociales.

Allí intentaron llevarlo a un orfanato y darlo en adopción, pero siempre acababa escapándose, incapaz de adaptarse a la vida en sociedad. Reunía a varios perros callejeros para formar una nueva manada, retirándose a algún lugar lo más remoto hasta que le encontraban de nuevo y lo llevaban a otro centro. Cazaba y recolectaba lo que necesitaba para sobrevivir y robaba el resto en las poblaciones vecinas.

A comienzos de los ochenta unos agentes del gobierno, que buscaban sujetos para el Proyecto Hispania, dieron con él y le ofrecieron un puesto en el equipo. Al principio él los rechazó violentamente, pero acabaron por convencerlo tras prometerle un buen trozo de bosque en el que nadie le molestara y pudiera vivir a su aire a cambio de cinco años en el grupo.

En 1984 Hispania fue presentado oficialmente ante la prensa y Pau fue uno de sus primeros miembros con el nombre en clave de Lobero. Prácticamente desde el primer momento tuvo problemas con sus compañeros: acostumbrado a ser el macho alfa de su manada se negaba a obedecer órdenes, intentaba mantener relaciones sexuales con cualquier mujer que le resultara atractiva (incluidas las integrantes del equipo) y atacaba a cualquier oponente como si fuera una presa de caza.

Campeador tuvo que pararle los pies en numerosas ocasiones y sus superiores incluso le obligaron a ir a terapia de control de impulsos, aunque en vano: sencillamente, Pau se negaba a cambiar. La situación se fue volviendo cada vez más difícil, hasta que los responsables políticos del Proyecto Hispania no aguantaron más y acabaron despidiéndolo en 1986. Su salida fue tratada como una baja médica, aprovechando que había resultado herido en una misión, para no dañar la imagen pública del equipo. Le sustituyó Andara, una joven teriántropa capaz de transformarse en una inmensa osa.

Cuando se recuperó de sus lesiones, Lobero regresó a su antigua vida. Reunió una nueva manada y comenzó a moverse por todo el mundo buscando lugares salvajes donde pudiera vivir a sus anchas y reaccionando con extrema violencia cuando alguien invadía su territorio.

En ocasiones cometía pequeños robos cuando necesitaba suministros y también trabajó ocasionalmente como mercenario, “cazando” únicamente a presas que pensaba que pudieran suponerle un buen desafío y convirtiéndose en un fugitivo muy buscado por la policía de media Europa.

A comienzos de los dos mil rescató a una guarda forestal que había quedado herida en un derrumbamiento después de intentar salvar a uno de sus lobos. La cuidó lo mejor que pudo hasta que sanó y llegó a mantener una breve relación con ella, pero no estaba dispuesto a dejar su modo de vida. Cuando ella le informó de que estaba embarazada, Pau huyó lo más lejos posible y no volvió a contactarla.

Hace sólo unos meses su hijo, que actualmente es miembro de Hispania, descubrió la verdad sobre su origen a través de unos diarios de su madre y lo rastreó para conocer algo más de su progenitor. El encuentro no fue nada bien, ya que Lobero no quería tener nada que ver con su hijo y le atacó nada más verle. Lanzó a su manada sobre el joven, que logró escapar por los pelos y jamás ha intentado ponerse en contacto con él de nuevo.

Personalidad

Lobero es un ser salvaje que se mueve por impulsos primarios: hambre, ira, miedo, lujuria… Criado entre lobos durante años, se comporta en gran medida como uno de ellos: vive en la naturaleza, caza su propia comida y defiende ferozmente su territorio ante cualquier intruso.

Es totalmente incapaz de aceptar cualquier tipo de autoridad externa y su instinto de alfa le lleva a desafiar a cualquiera que trate de imponerle algo.

No siente ningún tipo de apego o afecto por otras personas, pero sí por los perros salvajes y lobos que componen su manada, a los que cuida y protege con celo.

Por lo general no da ningún valor a las posesiones materiales, pero siente una pasión desmedida por la caza que le ha llevado en ocasiones a alquilar sus servicios como mercenario para poder perseguir a presas que le supongan un verdadero desafío.

Poderes y habilidaddes

Lobero es un metahumano con la capacidad psíquica de comunicarse y controlar telepáticamente a los cánidos, en especial a los lobos. El vínculo psíquico que formó siendo sólo un niño con su primera manada también afectó a su fisiología, desarrollando sus sentidos, agilidad y reflejos hasta niveles sobrehumanos. Puede correr a velocidades muy superiores a las de una persona normal, saltar grandes distancias, rastrear a alguien por su olor y ver perfectamente en la oscuridad. Sus dientes y uñas son extremadamente duros y resistentes, por lo que puede usarlas eficazmente como arma.

Sus años viviendo sólo en el bosque le han convertido en un experto en técnicas de supervivencia, caza y rastreo, pero al mismo tiempo han reducido sus habilidades sociales al mínimo.