RENARD

RENARD
COSTE EN PUNTOS
45
DES
6
COO
5
FUE
4
INT
7
CON
4
VOL
4
AGUANTE
8
DETERMINACIÓN
1
PODERES

Artilugios 6 ( Bastón estoque que afecta a Insubstanciales y Amuleto de Control Emocional limitado a Atracción.  Extras: Instantáneo), Soporte Vital 10 (Límites: Mientras su filacteria no resulte destruida. Extras: Inmortalidad, Regeneración).

ESPECIALIDADES

Ocultismo (Experto), Lingüística.

CUALIDADES

Identidad: Aventurero Inmortal. Personalidad: Seductor Incorregible. Motivación: Encontrar su Filacteria.

DESAFIOS

Personal: Las normas sociales son para los demás. Enemigo: La Sociedad Thule.

Nombre real: Desconocido.
Ocupación: Aventurero y ladrón.
Base: Móvil.

El hombre que actuó como agente libre para la Resistencia francesa con el nombre en clave de Renard durante la Segunda Guerra Mundial sigue estando envuelto en el misterio incluso hoy, ya que tanto su pasado como su verdadera identidad son un misterio.

Él mismo se ha encargado de que así sea, mostrándose intencionadamente vago y contando historias tan absurdas acerca se sí mismo que posiblemente sean mentira. Afirma haber sido el Conde de Saint-Germain, un alquimista, violinista, aventurero y estafador muy famoso del siglo XVIII y haber inspirado, entre otros, los personajes de Dorian Grey y el Conde de Montecristo. A menudo presume de haber seducido a Maria Antonieta, de haber ganado a Beethoven a las cartas o de haber navegado con Darwin.

Lo único que sabemos con absoluta certeza es que empezó a colaborar con las fuerzas anti ocupación francesas en 1940. No era un luchador por la libertad motivado por ningún tipo de ideal, sino más bien un mercenario que (según sus propias palabras) tenía sus propios motivos para luchar contra los nazis. La naturaleza real de esos motivos es desconocida, anque es posible que tenga algo que ver con un objeto que parece obsesionado con encontrar y del que nunca da ninguna información, pero que se cree que se hallaba en manos de la Sociedad Thule por aquella época.

A pesar de esto, era uno de los mejores agentes de la organización y a menudo llevaba a cabo misiones que parecían ser totalmente imposibles para cualquier otro. En más de una ocasión se le dio por muerto, sólo para reaparecer al cabo de un tiempo, totalmente ileso.

Los rumores de su aparente inmortalidad se dispararon entre las tropas francesas. Unos afirmaban que había hecho un pacto con el diablo, otros que había descubierto la Piedra Filosofal y otros que era algún tipo de vampiro. Ninguna de estas versiones fue confirmada por el propio Renard, que siempre se mostró encantado con ser motivo de rumores e incluso difundió varios de su propia cosecha al respecto.

Seductor incorregible, se sabe que mantuvo intensas, pero breves, relaciones tanto con hombres como con mujeres durante todo este período, incluida su compañera de la Resistencia Le Rose. Aunque su encanto y sus maneras le hacían irresistible para la mayoría de sus objetivos, se sabe que al menos Räche nunca cedió a sus galanteos.

Colaboró con la Resistencia durante toda la guerra e incluso ayudó puntualmente a los Royal Knights en alguna ocasión, trabando una especial amistad con True Thomas debido a la similitud de sus historias y caracteres. Tomó parte junto a ellos en la Batalla de Bergsburg, pero cuando la victoria aliada ya estaba decidida aprovechó la confusión para infiltrarse en la bóveda acorazada de Thule y robar diversos artefactos mágicos antes de desaparecer sin dejar rastro.

A partir de entonces ha reaparecido en diversas ocasiones por todo el mundo, bajo diferentes alias. En ocasiones trabajando para otros como espía o ladrón, pero la mayoría de las veces siguiendo su propia agenda. Parece estar obsesionado con la búsqueda de ese misterioso objeto del que se niega a hablar, pero que motiva la mayor parte de sus actos.

Personalidad

Renard es alguien que vive bajo sus propias normas éticas y no deja que la sociedad le diga cómo debe vivir. Ha vivido el tiempo suficiente como para ver demasiadas normas sociales cambiar o desaparecer con el tiempo y por eso no les da ningún valor. Hace siempre lo que considera correcto y le apetece, sin tener en cuenta si eso molesta a alguien o no.

Adora la vida y todo cuanto ésta puede ofrecer y no pierde la oportunidad de disfrutar de cualquier capricho: arte, literatura, gastronomía… Le gusta vivir rodeado de lujos y cosas hermosas y aprovechar cada instante como si fuera el último. Nunca pierde ocasión de correrse una buena juerga o acostarse con alguien atractivo.

Es una persona culta y refinada, que procura mantener en todo momento unos modales impecables hacia los demás, especialmente hacia sus enemigos. A menudo utiliza esta cortesía, teñida con la dosis justa de ironía, para molestar a sus oponentes y empujarlos a cometer un error.

Sin embargo, bajo esta fachada frívola y despreocupada, se oculta una verdadera obsesión. Desde hace décadas, Renard está dedicado por completo a buscar un objeto que le pertenecía en el pasado. Qué es exactamente ese objeto o por qué es tan importante para él es un misterio, pero ha dejado muy claro que no parará hasta obtenerlo y que está dispuesto a casi cualquier cosa por cumplir ese objetivo.

Poderes y habilidaddes

El alcance total de los poderes y habilidades de Renard es desconocido en su mayor parte. Parece bastante claro que posee alguna forma de inmortalidad, dada su facilidad para burlar a la muerte una y otra vez. Así mismo, tampoco ha envejecido un sólo día desde 1940 (y, si lo que cuenta sobre sí mismo es cierto, desde mucho antes), por lo que parece que también es inmune al envejecimiento.

Su larga vida y su brillante intelecto le han permitido acumular una larga serie de habilidades que le convierten en un polímata excepcional: es lingüista, filósofo, músico, alquimista, historiador… Posee un amplio conocimiento, al menos teórico, de magia y oculstismo que rivaliza con los de grandes hechiceros como Peggy Dee y Alkahest, aunque se desconoce si es capaz de usarla.

Tiene a su disposición una enorme colección de artefactos mágicos y sobrenaturales que ha ido “adquiriendo” a lo largo de su vida mientras buscaba el objeto de su obsesión. Suele llevar algunos siempre consigo y a menudo ha demostrado poder sacar justo el artilugio necesario para la ocasión de alguno de sus bolsillos. En particular le tiene un gran aprecio a su bastón estoque, que maneja con gran soltura y que parece ser capaz de herir a criaturas inmateriales.