THALASSA

THALASSA
COSTE EN PUNTOS
45
DES
6/7
COO
5
FUE
7/8
INT
4
CON
4
VOL
5
AGUANTE
11
DETERMINACIÓN
1
PODERES

Acuático 7 (Extras: Refuerzo bajo el agua, Resistencia al Daño), Súper Sentidos 2 (Infravisión, Ecolocación).

Nota: Los valores de su ficha representan sus estadísticas cuando está fuera del agua. Sumergida tiene Des 7 Fue 8 y Agu 12

ESPECIALIDADES

Atletismo, Diplomacia, Liderazgo.

CUALIDADES

Identidad: Reina de Atlantis. Conexiones: Antiguo miembro de Hispania. Motivación: Mantener a su pueblo a salvo.

DESAFIOS

Enemigo: Ménaro el Usurpador. Debilidad: Pez fuera del agua. Personal: El peso del poder.

Nombre real: Thalassa Egeónide.
Ocupación: Reina de Atlantis.
Base: Palacio Real de Atlantis, mar Atlántico.

Siendo la única hija y heredera del rey Egeón, Thalassa creció inmersa en las numerosas intrigas políticas y maquinaciones de la corte atlante desde una edad muy temprana lo que la obligó a endurecerse y aprender a sobrevivir a las conjuras de sus rivales.

En 1983, mientras participaba en un viaje diplomático para reunirse con varios líderes ictianos, su nave fue saboteada y explotó. Aunque todos la dieron por muerta logró sobrevivir bastante malherida y sin memoria, hasta que unos pescadores mallorquines la encontraron flotando a la deriva y, creyendo que era una náufraga, la llevaron a tierra para recibir ayuda médica.

Sin embargo, una vez allí, los médicos no supieron muy bien qué hacer con ella: su fisiología era muy diferente de la de un humano normal y no eran capaces de anticipar como reaccionaría a sus tratamientos. Preocupados por su estado, hicieron lo posible por estabilizarla y remitieron el caso al ministerio de Sanidad, que a su vez informó a los responsables del Proyecto Hispania.

El Proyecto envió algunos de sus científicos al hospital, recogieron a la joven y la llevaron a unas instalaciones secretas hasta que mejoró. Dispuestos a conocer el secreto de su origen, trataron de ganarse su confianza prometiéndole que harían todo lo posible para ayudarle a recuperar sus recuerdos al tiempo que la sometían a una batería de pruebas médicas para tratar de averiguar la naturaleza y alcance de sus habilidades. Cuando comprendieron el potencial de combate que tenía, la reclutaron inmediatamente para Hispania.

Formó parte del grupo desde su presentación pública en 1984, demostrando una y otra vez que su pérdida de memoria no había afectado para nada a sus reflejos y ganándose rápidamente el respeto del resto de sus compañeros. Llegó a forjar una gran amistad con Galerna, que la animó a explorar nuestra sociedad y costumbres, y con su hermano Mistral, que la dejó bastante decepcionada cuando le reveló que no le atraían las mujeres.

Tras la partida de su compañero Cromañón y la llegada de Croat en sustitución, Thalassa fue testigo de cómo las rencillas internas empezaba a hacer mella en el equipo. El recién llegado se mostraba abiertamente hostil con ella y las otras mujeres del grupo y más de una vez se vio obligada a pararle los pies, dejándole muy claro que no estaba dispuesta a acptar según qué actitudes por su parte.

En 1988 el equipo se adentró en las profundidades del Mediterráneo para investigar unos extraños ataques marítimos que resultaron estar provocados por disidentes atlantes y allí coincidieron con una fuerza expedicionaria atlante que el rey Egeón había enviado para parar los atentados. El encuentro provocó que Thalassa, que ya llevaba un tiempo teniendo flashes de sus antiguos recuerdos, recuperara de golpe la memoria.

Al volver en sí supo enseguida que no podía prolongar más su estancia en la superficie y, lamentándolo mucho, se vio obligada a abandonar Hispania y regresar a la ciudad submarina para retomar sus obligaciones como heredera del trono, cortando todo contacto con sus amigos debido a las duras leyes aislacionistas de Atlantis.

Su vuelta a casa no fue precisamente un camino de rosas. Aunque su padre se alegró enormemente de que estuviera viva, no así lo hicieron los rivales políticos que habían intentado asesinarla en el pasado. Tuvo que esforzarse mucho para restaurar su posición en una corte que la veía casi como una extraña y que en buena parte la consideraba “contaminada” con ideas extranjeras. Con ayuda de su padre, comenzó a reunir apoyos y aliados para su futuro ascenso al trono. Por ésta época conoció a un joven llamado Álax, hijo de uno de los más fieles partidarios de su padre, y se enamoró de él, casándose al cabo de unos años.

A comienzos de los dos mil el rey Egeón falleció repentinamente, envenenado por su sobrino Ménaro el cual inició una rebelión para hacerse con el trono. Thalassa logró derrotarlo en combate, demostrando de paso incluso a los más reticentes que estaba cualificada para ocupar el lugar de su padre como reina.

Desde el primer momento de su reinado tuvo que hacer frente a varios problemas: continuas rebeliones de los ictianos, intrigas para derrocarla, presiones de la nobleza para que engendrara un heredero lo más pronto posible… pero lo que más la preocupaba era la actitud de los atlantes hacia el mundo exterior.

Sabía, por su experiencia en nuestro mundo, que la tecnología humana avanzaba a pasos agigantados y sólo era cuestión de tiempo que acabáramos por percibir su existencia. Luchó con uñas y dientes para derogar la mayoría de leyes aislacionistas de su pueblo e inició contactos diplomáticos con algunos países, entre ellos España, a pesar de la desaprobación de buena parte de la sección más conservadora de la población.

Esto le permitió retomar el contacto con sus antiguos compañeros de armas, enterándose así de la disolución del equipo, las causas que llevaron a ello y las investigaciones que tuvieron lugar a continuación, lo que le causó una gran pena. Transmitió personalmente su apoyo a Galerna y mantuvo una línea de comunicación personal con ella que continúa a día de hoy y les ha permitido mantener una sólida amistad. De hecho, la metahumana vasca es la madrina del hijo de Thalassa, Pontus, nacido en 2008.

Al principio los contactos entre Atlantis y otras naciones fueron un secreto que muy pocos conocían, pero durante la invasión drax de 2014 no dudó en llevar a sus tropas a combatir a los invasores aunque ello supusiera revelar la existencia de su pueblo al mundo exterior. En el combate murió Álax, dejando a Thalassa profundamente devastada y cuestionándose si su decisión había ido correcta, aunque logró superar el bache con la ayuda de sus amigos humanos.

A partir de ese momento, Thalassa centró sus esfuerzos en lograr que Atlantis fuera reconocido oficialmente como una nación soberana por las Naciones Unidas, cosa que finalmente logró en 2019 gracias en parte al apoyo que su pueblo había brindado durante la invasión alienígena y en parte a sus grandes esfuerzos diplomáticos.

En la actualidad, la reina Thalassa procura mantener a su pueblo a salvo, evitando la guerra con la superfície que algunos individuos de ambos bandos parecen empeñados en provocar, al tiempo que prepara a su hijo para sucederla algún día y apoya las pretensiones de las amazonas de ser reconocidas también como un estado independiente.

Personalidad

Thalassa se vio obligada a desarrollar una gran fuerza de voluntad y una mente suspicaz desde muy joven para sobrevivir a las continuas maquinaciones políticas de la corte atlante, dos rasgos que le han acompañado a lo largo de toda su vida, incluso cuando no recordaba siquiera quién era. Ha procurado transmitir estas cualidades a su hijo y no puede evitar sentirse algo decepcionada al comprobar que parece haber sido en vano.

Antes de su accidente y de perder la memoria tenía la misma animadversión que el resto de su especie hacia el mundo de la superficie. Pensaba que los humanos no eran más que bárbaros primitivos propensos a la violencia y creía que lo mejor que podía hacer Atlantis era mantenerse bien lejos. Sin embargo, después de vivir unos años entre ellos llegó a la conclusión de que en realidad no eran tan diferentes a ellos. Había gente mala, sí, y algunos eran violentos, pero también había gente honorable y buena que intentaba ayudar a los demás.

Desde su ascenso al poder se ha mostrado siempre abierta a nuevas ideas y a nuevos contactos. Ha intentado mejorar las relaciones con otros habitantes del océano, como los ictianos y los mariños, y ha establecido relaciones diplomáticas con la superficie. Aún así, el bienestar de su pueblo es siempre su máxima prioridad y, si alguna vez se viera obligada a elegir, tiene muy claro donde están sus lealtades.

Poderes y habilidaddes

Thalassa tiene los mismos poderes y habilidades básicos de cualquier atlante: una mayor fuerza y resistencia al daño, sentidos mejorados como visión nocturna y ecolocación y la capacidad de respirar tanto bajo el agua como en la superficie sin problemas. Como todos los miembros de la familia real atlante, su fuerza y destreza se ven incrementadas cuando se halla inmersa en el agua a niveles todavía superiores a los de un atlante normal.

Ha sido entrenada desde muy joven en toda clase de combate con y sin armas, diplomacia, estrategia militar y política, demostrando una y otra vez ser una líder nata capaz de inspirar una profunda lealtad en sus seguidores.