TRUE THOMAS
COSTE EN PUNTOS
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COO
FUE
INT
CON
VOL
AGUANTE
DETERMINACIÓN
PODERES
Soporte Vital 3 (Envejecimiento, Toxinas, Enfermedades), Precognición 5 ( Límites: Sólo rimando Extras: Sentido del Peligro), Arpa (Control Emocional 6, Límites: Auditivo, Extras: Emisión, Imágenes, Transformación en Objetos).
ESPECIALIDADES
Música, Lingüística, Engañar (Experto)
CUALIDADES
Identidad: Músico inmortal buscavidas. Conexión: Miembro de los Royal Knights... técnicamente. Personal: Siglos haciendo amigos... y enemigos.
DESAFIOS
Personal: Cien años de servidumbre. Debilidad: Incapaz de Mentir
A comienzos de la Edad Media, Thomas de Ercildoune era un renombrado juglar conocido por su extraordinario ingenio y su incomparable talento musical. Un día, un hada le escuchó practicar sus canciones a la orilla de un lago y decidió secuestrarlo para llevarlo a la Corte de Invierno como regalo a su reina, Mab.
Al principio estaba encantado de tener una audiencia tan distinguida, que valoraba realmente su habilidad, y soñaba con volver a su mundo y hacerse famoso contando sus aventuras. Sin embargo, no tardó en comprender que los feéricos le veían sólo como una especie de mascota y que no tenían intención de dejarle regresar jamás. Empezó a maquinar en secreto, usando su astucia para buscar un modo de escapar.
Se enteró de que la reina iba a convocar un concurso de adivinanzas para encontrar a un nuevo consejero y que el vencedor sería recompensado con el don de la profecía. Logró infiltrarse disfrazado en la competición y derrotó a todos los participantes, haciéndose finalmente con el premio. La reina, al verse burlada por un miserable humano, montó en cólera pero cómo había dado su palabra se vio obligada a concederle la capacidad de ver el futuro.
Usando sus nuevos talentos se ganó la confianza de Mab y su corte, preparando el terreno para su fuga. Robó una poderosa arpa mágica y la usó para abrir un camino de regreso a nuestro mundo. Para su sorpresa, al llegar descubrió que aunque sólo había permanecido unos pocos años en el País de las Hadas, aquí habían pasado siglos. Toda su familia había muerto y no quedaba nadie que se acordara de él. Sin nada que le atara a su antiguo hogar y convencido de que las hadas no tardarían en buscarlo, empezó a viajar por el mundo intentando no llamar la atención.
No tardó demasiado en darse cuenta de que su estancia entre las hadas lo había cambiado: no envejecía, no enfermaba y, para su eterna desgracia, era incapaz de mentir. Para colmo, ni siquiera el don de la profecía que tanto le había costado ganar, resultó ser tan bueno como esperaba: podía ver lo que iba a pasar, pero debido a una maldición de la reina sólo podía comunicárselo a los demás mediante rimas, lo que hacía que todo el mundo le tomara por un chalado. Además, a menudo sus visiones le mostraban muertes horribles y tragedias que no podía evitar.
Pasó los siguientes siglos moviéndose entre nuestro mundo y otras dimensiones, buscando aliados y reuniendo cualquier artefacto o hechizo que pudiera ayudarle a evitar a los enviados de Mab. No dudaba en mentir, engañar o robar a quien hiciera falta para sobrevivir un día más.
Sin embargo, al estallar la Segunda Guerra Mundial ya no fue incapaz de mantenerse al margen. Por un lado, sus visiones le avisaban contínuamente de lo que pasaría si ganaban los nazis y por otro, empezaba a cansarse de estar siempre huyendo. Al principio actuaba en secreto, procurando no llamar la atención y dejando que otros se llevaran el mérito para variar, pero tras la Llamada a las Armas del rey Jorge VI decidió alistarse y actuar más abiertamente.
Su período con los Royal Knights no fue precisamente fácil. Acostumbrado a moverse sólo y cuidar únicamente de sí mismo, le resultaba muy difícil trabajar en equipo y a menudo acababa actuando por su cuenta, lo que cabreaba al resto del grupo. Poco a poco empezó a confiar en sus compañeros y a confiar lo bastante en ellos como para poner su vida en sus manos.
Los Royal Knights salían frecuentemente en la prensa y, aunque Thomas procuraba no dejarse fotografiar, fue sólo cuestión de tiempo que la Corte de Invierno descubriera su paradero. Sus agentes lograron infiltrase en los barracones donde se alojaba el equipo y lo secuestró, llevándolo de nuevo ante su reina, que pretendía torturarlo y dar ejemplo con él. Sin embargo, logró convencerla para hacer un trato: si le permitía volver y ayudar a sus amigos hasta que acabara la guerra, él sería su sirviente durante un siglo.
Regresó junto a sus compañeros y luchó con ellos durante el resto del conflicto, llegando a lucirse en la Batalla de Bergsburg tras infiltrase en los sótanos del castillo y sabotear la maquinaria defensiva de la Sociedad Thule para permitir a sus amigos tomar la fortaleza. Al acabar la guerra, Mab le obligó a regresar al País de las Hadas y hacer honor a su promesa.
Desde entonces ha estado muy ocupado, ya sea cumpliendo misiones para la reina o buscando un modo de romper su contrato con ella. Ha intentado derrocarla en un par de ocasiones, pero siempre por medios indirectos y sin que ella se diera cuenta. También ha logrado regresar en alguna ocasión durante los últimos ochenta años para ayudar a las diferentes encarnaciones de los Royal Knights a combatir alguna amenaza sobrenatural que había visto con sus habilidades proféticas.
Personalidad
Thomas es, ante todo, un superviviente y siempre lo será. Nada le importa más que su propio pellejo y sería capaz de vender a su madre para vivir un día más. Astuto, encantador cuando le da la gana y con un don natural para la manipulación y el engaño, ha conseguido estafar a cientos de personas durante siglos a pesar de no ser capaz de mentir. Posee un talento natural para retorcer la verdad y llevarla por donde a él le interesa y a menudo lo utiliza para hacer pactos que siempre acaban beneficiándole.
Sabiendo que ha engañado y cabreado a mucha gente a lo largo del tiempo, tiene una sana paranoia y desconfianza que le ha mantenido a salvo desde que las Cruzadas aún eran un proyecto en curso. Durante la Segunda Guerra Mundial supo por primera vez lo que era preocuparse por otros y sacrificarse por un bien mayor. Sinceramente, no es algo que le guste demasiado o vaya mucho con su personalidad.
Le encanta ser el más listo de la sala y nunca pierde una oportunidad de demostrar que es mejor que sus oponentes, especialmente cuando se trata de música.
Poderes y habilidaddes
Después de pasar un tiempo en el Sídhe, la región del País de las Hadas habitada por la Corte de Invierno, y de alimentarse durante años sólo de comida feérica su cuerpo ha acabado por adquirir algunas características feéricas: ha dejado de envejecer, es inmune a las enfermedades y totalmente incapaz de mentir.
Thomas logró el don de la profecía después de engañar a reina Mab en un concurso de adivinanzas, pero debido a la maldición lanzada por ésta sólo es capaz de comunicar lo que ve a otros mediante rimas. No obstante, su don es bastante preciso y le avisa siempre que se encuentra en peligro inminente.
Antes de escapar de la Corte por primera vez, Thomas robó un arpa mágica del tesoro real. Dicho instrumento puede transformarse en cualquier objeto que su portador imagine. Aunque Thomas lo suele usar principalmente para convertirlo en diversos instrumentos musicales, puede convertirse también en un arma, una armadura, un vehículo… También tiene la capacidad de imbuir su música con magia, permitiéndole afectar al estado de ánimo de quien la escuche o alterando su percepción.
Durante su larga vida ha llegado a aprender una gran cantidad de idiomas, así como diversas habilidades y triquiñuelas que le han sacado de más de un apuro.
Debido al pacto realizado con Mab durante la Segunda Guerra Mundial, está obligado a cumplir cualquier orden que ésta le dé hasta que pase el plazo de cien años o logre encontrar un modo de romper su compromiso.