Bajo este nombre se conoce a las distintas criaturas que se dedican a recoger las almas de los fallecidos y escoltarlas de forma segura hasta el plano del Más Allá que les corresponda. Existen muchos tipos diferentes, desde las valkirias nórdicas a las parcas cristianas pasando por los siervos de Anubis egipcios y los cerberos griegos. Por lo general cada tipo de psicopompo sirve exclusivamente a un panteón o dios de la muerte distinto, pero también hay un grupo, los Sabuesos Espectrales, que trabajan directamente para el concilio de la Muerte recogiendo aquellas almas cuyo destino final aún no está decidido y llevándolos directamente ante el Concilio para ser juzgadas. Por lo general son invisibles para los mortales, pueden percibir cuando alguien va a morir y la mayoría puede adoptar una forma animal para moverse por el plano físico.