ATLANTES

Hace unos veinte mil años, tres científicos Primigenios llegaron a la Tierra con la intención de investigar el potencial de la especie humana y su posible desarrollo futuro. Uno de ellos, Atlann deseaba aprender más sobre la capacidad de los seres humanos para canalizar las fuerzas místicas por lo que se llevó a unos cientos a una isla artificial situada en mitad de lo que hoy es el océano Atlántico y los instruyó en los senderos de la magia.

Bajo su tutela sus discípulos comenzaron a prosperar, a multiplicarse, creando una avanzada civilización que unía hechicería y tecnología y en la pobreza o la enfermedad eran sólo recuerdos de un pasado remoto. Fundaron la ciudad de Atlantis en honor de su líder y se dedicaron a explorar los límites del conocimiento arcano.

Satisfecho con los resultados de su investigación, el Primigenio decidió abandonar el planeta. Antes de irse, sin embargo, les dio a sus seguidores una última instrucción: bajo ningún concepto debían interferir en el desarrollo del resto de comunidades humanas, ni relacionarse en modo alguno con ellas hasta que estuvieran lo bastan avanzadas.

Durante algún tiempo todo fue bien. Los atlantes seguían los preceptos que su fundador les había dejado y se mantenían alejados del resto del mundo, centrándose en embellecer y mejorar su isla. Con el tiempo, no obstante, el poder que ostentaban les llevó a creer que tenían la responsabilidad de cuidar de otros pueblos menos evolucionados. ¿Cómo podían dejar que el resto de la humanidad viviera en medio de la inmundicia y la enfermedad, cuando ellos tenían la clave para salvarlos?

Empezaron a volverse arrogantes, ensoberbecidos por el poder que ostentaban y comenzaron a extender su influencia fuera de la isla. Al principio de forma sutil, aconsejando y comerciando con otros pueblos, y poco a poco ejerciendo cada vez más control sobre algunos de ellos. Se extendieron hasta lugares tan remotos como Sudamérica, la costa africana e incluso el Ártico, sometiendo e incluso esclavizando a aquellos que se negaban a aceptar su “ayuda”.

Entonces Atlann regresó para comprobar el progreso de los atlantes y quedó horrorizado por sus actos. Se presentó en la ciudad y exigió a sus gobernantes que dejaran de inmiscuirse en los asuntos de otros pueblos y volvieran a encerrarse en su isla. Desdeñosos, los jerarcas atlantes le respondieron que él los había abandonado hacía mucho tiempo y ahora ya no tenía derecho a darles órdenes.

Furioso, Atlann decidió castigar al que había sido su pueblo. Activó un mecanismo que hundió a Atlantis en el océano, advirtiendo a cuantos quisieran escucharle que sólo en el interior del palacio estarían a salvo y conminándoles a refugiarse allí antes de regresar a las estrellas para no volver. La mayoría de los atlantes desoyó su consejo y pereció en la inundación, aunque unos pocos lograron hacerse a la mar en el último momento y arribaron a las costas de Andalucía, donde remontaron el Guadalquivir y fundaron una nueva ciudad, Tartessos.

Aquellos que hicieron caso a Atlann y se refugiaron en el palacio, por su parte, fueron protegidos por un antiguo protocolo de seguridad dejado por el Primigenio que transformó sus cuerpos, permitiéndoles sobrevivir bajo el agua. Agradecidos por esta nueva oportunidad, juraron mantenerse alejados del mundo de la superfície.

Se asentaron en las ruinas de su antigua ciudad y comenzaron a reconstruir su civilización, aunque sin ser capaces de alcanzar su antiguo esplendor ya que la mayor parte de sus conocimientos y tecnología se habían perdido para siempre.

Con el tiempo empezaron a trabar contactos con otros habitantes de las profundidades como los ictianos, las selkies o las sirenas. Al principio trataron de mantener las distancias, escarmentados, pero cuando eso no fue posible, escarmentados, procuraron tratar a esos pueblos con igualdad y aceptarlos con los brazos abiertos en su cultura si lo deseaban. La civilización atlante se fue extendiendo por todos los océanos de la Tierra, fundando nuevos asentamientos, acogiendo a nuevas especies y manteniéndose lo más alejada posible de los humanos.

O así fue, al menos, hasta que en los años ochenta una princesa atlante llamada Thalassa se convirtió en miembro de Hispania tras ser encontrada, herida y sin memoria, flotando a la deriva frente a las costas de Mallorca. Con el tiempo recuperaría sus recuerdos y lograría retornar a Atlantis, pero nunca olvidó su tiempo en la superficie y, cuando ocupó el trono, decidió que había llegado el momento de darse a conocer, revelando la existencia de los atlantes al mundo entero.

Su decisión dividió a la sociedad atlante entre los que apoyaban las reformas y los más tradicionalistas que insistían en el aislamiento. Esta división persiste aún hoy día y es la razón por la que, a pesar de haber sido reconocidos formalmente como una nación soberana por la ONU, las fronteras de Atlantis permanecen cerradas a todos los forasteros salvo por invitación expresa.

Las relaciones diplomáticas entre los atlantes y el resto del mundo son difíciles y poco fluidas, pero proyectos como el Aquadomo, una avanzada estación submarina de investigación oceanográfica formada conjuntamente por científicos humanos y atlantes, ayudan a favorecer una mayor conexión.

Descripción Física

Si bien la mayoría de los atlantes son físicamente indistinguibles de los seres humanos salvo por los pequeñas agallas a cada lado de su cuello, muchos de ellos sufren diversas mutaciones genéticas que les confieren características propias de la fauna marina: pies y manos palmeados, espinas, aletas dorsales, cola de pez o tentáculos en vez de piernas… La variedad es casi infinita y no afecta en modo alguno a su estatus dentro de la sociedad atlante.

Personalidad

Por lo general son un pueblo apegado a la tradición y a sus costumbres al que le cuesta mucho adaptarse a los cambios o hacer frente a las novedades, aunque las generaciones más jóvenes están empezando a mostrarse más abiertas gracias a la influencia de su reina.

Poseen un fuerte sentido de la comunidad y se espera de cualquier individuo que trabaje de la forma que mejor le parezca por el bien del pueblo atlante, despreciando por lo general a aquellos que sólo miran por su propio beneficio.

Sus experiencias pasadas les llevan a desconfiar profundamente de los humanos de la superficie y a mantenerse lo más alejados posible de ellos por temor a despertar nuevamente la ira de Atlann, aunque el contacto que han tenido recientemente con diplomáticos, investigadores y antropólogos humanos invitados por la reina a petición de la ONU ha empezado a cambiar poco a poco esta mentalidad.

Poderes y habilidaddes

La fisiología atlante está adaptada a la vida submarina, siendo capaces de resistir sin problemas el frío y la presión de las profundidades marinas, ver en la oscuridad y situarse gracias un sistema de ecolocación similar al delos delfines. Sus fibras musculares son más fuertes debido al ejercicio contínuo y les proporcionan una mayor fuerza y resistencia al daño que un humano de similar peso y constitución. La mayoría puede respirar tanto dentro como fuera del agua, aunque una parte importante de la población no puede desenvolverse en tierra firme. Cuando están en su elemento, su agilidad y percepción aumentan significativamente.

La nobleza atlante posee además la capacidad de incrementar su fuerza y destreza naturales cuando están sumergidos. Al parecer este don fue una recompensa de Atlann a los primeros de entre sus seguidores en refugiarse en el palacio cuando la ciudad se hundió.

Unos pocos atlantes, aproximadamente un uno por ciento de la población, posee habilidades telepáticas limitadas que les convierten en individuos muy apreciados por la comunidad como terapeutas y consejeros. Algunos de estos telépatas son capaces de comunicarse con las criaturas marinas.

Aproximadamente un tercio de la población atlante tiene un gen Hélix activo que suele manifestarse en forma de capacidades similares a las de la fauna oceánica: auras bioeléctricas, púas o colmillos venenosos, escamas coriáceas, tentáculos…

Por otra parte, el estudio de la magia no se ha abandonado en la sociedad atlante desde el hundimiento y forma parte importante de su cultura en combinación con la tecnología. Son muchos los atlantes que poseen, al menos, rudimentos de conocimientos arcanos. La hechicería de los atlantes suele estar relacionada con el mar y su fauna: controlar el agua a su alrededor, cambiar su estado, convocar tiburones…

ATLANTE BÁSICO
COSTE EN PUNTOS
34
DES
3
COO
4
FUE
7
INT
4
CON
4
VOL
3
AGUANTE
10
DETERMINACIÓN
2
PODERES

Acuático 4, Resistencia al Daño 2, Súper sentidos 2 (Infravisión, ecolocación)

Notas: Este perfil representa a un atlante común. Los guerreros tienen una DES de 4 y suelen equipados con armaduras (Resistencia al daño 2) y armas, por lo general tridentes (Golpe Maestro 4), lo que suma 7 puntos a su coste total

ESPECIALIDADES

Combate Subacuático

CUALIDADES
DESAFIOS
NOBLE ATLANTE
COSTE EN PUNTOS
36
DES
3
COO
4
FUE
7
INT
4
CON
4
VOL
3
AGUANTE
10
DETERMINACIÓN
1
PODERES

Acuático 4 (Extras: Potenciar FUE y DES bajo el agua), Resistencia al Daño 2, Súper sentidos 2 (Infravisión, ecolocación)

Notas: Los nobles atlantes a menudo estén entrenados en hechicería (Magia 6 y especialidad en Ocultismo, + 7puntos), o bien llevan armas y armaduras (Resistencia al daño 2 y Golpe Maestro 5, +7 puntos).

ESPECIALIDADES

Combate Subacuático, Liderazgo.

CUALIDADES
DESAFIOS
ATLANTE MUTANTE
COSTE EN PUNTOS
39
DES
3
COO
4
FUE
7
INT
4
CON
4
VOL
3
AGUANTE
10
DETERMINACIÓN
1
PODERES

Acuático 4, Resistencia al Daño 2, Súper sentidos 2 (Infravisión, ecolocación), Tentáculos 4 (Elasticidad, Extras: Atadura).

Notas: Este perfil representa a un mutante atlante típico. Otros posibles poderes son: descargas electroestáticas como las de las anguilas (Aura Electrica 4, Extras: Aturdir), púas venenosas (Golpe Maestro 4, Extras: Aflicción), un exoesqueleto y pinzas similares a las de las langostas (Caparazón 4, Extras: Garras)...

ESPECIALIDADES

Combate Subacuático

CUALIDADES
DESAFIOS
TELÉPATA ATLANTE
COSTE EN PUNTOS
42
DES
3
COO
4
FUE
7
INT
4
CON
4
VOL
5
AGUANTE
12
DETERMINACIÓN
1
PODERES

Acuático 4, Resistencia al Daño 2, Súper sentidos 2 (Infravisión, ecolocación), Telepatía 5

Notas: Algunos telépatas poseen el extra Funciona con animales. Si no se desea aumentar el coste en puntos, se puede coger también el límite Sólo con animales.

ESPECIALIDADES

Combate Subacuático, Resistencia Mental.

CUALIDADES
DESAFIOS
HECHICERO ATLANTE
COSTE EN PUNTOS
43
DES
3
COO
4
FUE
7
INT
5
CON
4
VOL
4
AGUANTE
11
DETERMINACIÓN
1
PODERES

Acuático 4, Resistencia al Daño 2, Súper sentidos 2 (Infravisión, ecolocación), Magia 6 (Control del Agua, Campo de Fuerza)

ESPECIALIDADES

Combate Subacuático, Ocultismo

CUALIDADES
DESAFIOS