METAHUMANOS
La existencia de individuos dotados de habilidades sobrehumanas es tan antigua, o casi, como la de nuestra propia especie. En el pasado a menudo se les confundía con seres mágicos como semidioses, brujos y demonios, aunque hoy en día sabemos que el origen de sus habilidades radica en un determinado gen, el llamado gen Hélix, que puede estar activo desde el nacimiento o permanecer en estado latente hasta que un fuerte trauma físico o psicológico lo despierte.
Si bien es cierto que en algunos momentos y lugares puntuales han sido respetados e incluso venerados por determinadas culturas, la triste verdad es que en la inmensa mayoría de los casos han tenido que hacer frente al miedo y la intolerancia humanas viéndose obligados a esconder su naturaleza para no ser perseguidos y ejecutados por una muchedumbre furiosa. La Inquisición,por ejemplo, no dudaba en condenar a la hoguera a cualquier metahumano que tuviera la desgracia de caer en sus garras, acusándolo de brujería.
Su situación comenzaría a mejorar un poco a finales del siglo XIX, cuando el auge del movimiento espiritista y el renovado interés que la sociedad de la época tenía en toda clase de fenómenos psíquicos permitió algunos de ellos mostrar abiertamente sus habilidades y hasta sacarles rédito económico en algunas ocasiones. Sin embargo, aquellos que se atrevían a dar la cara con frecuencia eran acusados de farsantes y debían soportar durísimas críticas por parte de los medios más conservadores.
La opinión pública comenzó a cambiar a nivel general a comienzos del siglo XX, cuando la participación de agentes con poderes sobrehumanos en la Guerra Civil española y, posteriormente, en la Segunda Guerra Mundial sacó a la luz pública su existencia y obligó a la sociedad adaptarse a ella. Muchos de los metahumanos que lucharon en el bando Aliado regresaron a sus respectivos países y continuaron ayudando a sus gobiernos a mantener la paz, convirtiéndose en héroes para sus compatriotas y contribuyendo a la aceptación general de los suyos. En casi toda Europa su situación fue mejorando y, poco a poco, se fueron aprobando leyes para proteger sus derechos básicos.
En España, sin embargo, la cosa no fue exactamente así. El gobierno franquista emprendió, casi desde el comienzo, una durísima campaña propagandística contra ellos, definiéndolos como “peligrosos elementos subversivos” y declarándolos enemigos del Estado. Fueron incluidos en la Ley de Peligrosidad Social (la conocida como Ley de Vagos y Maleantes), por lo que cualquiera que mostrara sus habilidades en público podía ser detenido y encarcelado prácticamente sin juicio. Y eso si tenían suerte, porque el gobierno disponía de su propia unidad clandestina de metahumanos, la Mano Negra, que perseguía, atrapaba y reeducaba a cualquiera que diera la menor muestra de poseer capacidades extraordinarias.
En los últimos años del régimen la entrada de nuevas ideas desde los países vecinos (especialmente de Francia, donde los metahumanos estaban ya casi completamente integrados en la sociedad) hizo que los más progresistas empezaran a cambiar su forma de ver a los metahumanos. Para cuando el régimen cayó y la existencia de la Mano Negra salió a la luz, ya había mucha gente que estaba a favor de concederles derechos.
El sector más conservador de la población se mostró radicalmente en contra y se unió para formar un nuevo partido político de extrema derecha, el Partido Humanista Nacional, dedicado por entero a tratar de regresar a los metahumanos a la situación previa a la llegada de la democracia. No mucho después apareció una organización terrorista que se hacía llamar la Inquisición y que proclamaba el exterminio de todas las “abominaciones metahumanas”. Aunque siempre ha habido rumores que vinculaban a importantes miembros del PHN a la Inquisición, nunca se ha podido probar que haya ninguna relación entre ambas.
En respuesta a los ataques perpetrados por la Inquisición muchos metahumanos comenzaron a unirse y crearon su propio movimiento ciudadano, Plus Ultra, para llevar a cabo iniciativas que mejoraran su situación: manifestaciones, charlas… Aunque al principio eran una organización absolutamente pacífica, no tardaron mucho en radicalizarse y comenzar a combatir el fuego con el fuego, atentando contra algunos miembros del PHN y contra cualquiera a quien consideraran una amenaza contra los suyos.
A comienzos de los dos mil la situación de los metahumanos era bastante controvertida. Aunque legalmente no podían ser discriminados en base a su condición, a menudo eran víctimas de la intolerancia y la xenofobia y no era raro que se les negaran servicios básicos alegando cualquier pretexto. La sociedad estaba cada vez más polarizada y, aunque muchos prominentes metahumanos se esforzaban por mejorar la situación, sus esfuerzos a menudo caían en saco roto debido a la falta de organización.
Entonces un joven metahumano llamado Eduardo Torres decidió usar sus considerables recursos económicos para cambiar este hecho y creó la Fundación Hélix, una organización benéfica dedicada a mejorar las condiciones de vida de los metahumanos en todo el país proporcionándoles asistencia médica y psicológica, ayuda legal, formación, trabajo, vivienda… todo lo que la sociedad se empeñaba en negarles. Enseguida algunos de los principales metahumanos del país empezaron a colaborar abiertamente con la Fundación, lo que contribuyó a darle una mayor proyección mediática. Con el tiempo fueron abriendo nuevas sedes por todo el país y creando una amplia red de Refugios, urbanizaciones privadas y fuertemente protegidas donde los metahumanos podían vivir sin miedo.
En la actualidad España sigue siendo uno de los países de Europa donde los metahumanos están en una situación más indefinida. La ley les reconoce los mismos derechos que a cualquier otro individuo y cualquier tipo de discriminación contra ellos es duramente castigada, pero al mismo tiempo se les prohíbe usar sus poderes en otros sin su consentimiento expreso así como usarlos en el entorno laboral, ya que se considera competencia desleal. Tanto la Inquisición como Plus Ultra siguen en activo a pesar de los esfuerzos de la autoridades por desmantelarlos y sus ataques continúan polarizando a la opinión pública,al tiempo que el PHN trata de ilegalizarlos.
Descripción Física
La gran mayoría de los metahumanos son indistinguibles de cualquier otro humano a simple vista. Si bien es verdad que la activación del gen Hélix suele conllevar una mejora generalizada de la condición física que les lleva a ser normalmente personas atléticas, esto no es siempre así y tampoco es raro ver a algunos en baja forma, con sobrepeso o con algún defecto físico como la ceguera.
Dicho esto, en torno a un treinta o treinta y cinco por ciento de los metahumanos muestran algún tipo de alteración estética evidente derivada de su condición. En algunos casos esta alteración es relativamente menor y puede ocultarse con facilidad, como un color raro de ojos, colmillos prominentes u orejas puntiagudas. En otros, sin embargo, se trata de rasgos verdaderamente destacables que les hace imposible ocultar su condición y a menudo les convierte en víctimas de la intolerancia, como por ejemplo una piel cubierta de escamas o pelaje, apéndices extra como cuernos o cola y ese tipo de cosas.
Personalidad
Mucha gente compara, salvando las distancias, la actitud de los metahumanos hacia su condición con la que tenían muchos miembros del colectivo LGTBQ+ hace unos veinte o treinta años. Si bien la comparación no es del todo precisa, tampoco andan completamente desencaminados.
La mayoría de metahumanos prefieren mantener su condición en secreto, compartiendo sus habilidades solamente con algunos familiares y amigos cercanos (si acaso) para no ser víctimas de la discriminación. En muchos casos llegan incluso a reprimir sus poderes, negándose a usarlos y fingiendo que no existen con tal de encajar. Esto no suele salir bien: la falta de práctica a menudo hace que sean incapaces de controlar sus capacidades cuando les asalta una emoción violenta y los hace más proclives a accidentes. También suelen esforzarse mucho para ocultar cualquier posible rasgo físico que los delate mediante artificios como tintes, lentillas, maquillaje… Algunos llegan al extremo de autolesionarse, por ejemplo amputándose las alas o limándose los cuernos.
Otros metahumanos, en cambio, se rebelan contra la xenofobia abrazando plenamente su condición y aprovechando cualquier ocasión para ponerla de manifiesto. Utilizan una estética que resalta cualquier rasgo extraordinario de su anatomía, por ejemplo pintándose las garras con laca de uñas o tiñéndose el pelaje de colores llamativos. A menudo hacen alarde de sus poderes en público, aunque en la mayor parte de las veces procuran hacerlo de forma que las autoridades no puedan llamarles la atención. Estos metahumanos suelen ser más activos en la lucha por sus derechos y no es raro que estén involucrados en manifestaciones o movimientos políticos.
Un porcentaje relativamente elevado de los metahumanos (en torno a un diez o quince por ciento) muestra algún tipo de trastorno psiquiátrico: esquizofrenia, adicciones, brotes psicóticos, bipolaridad, depresión… Aunque la comunidad científica aún no ha determinado exactamente la causa de éste fenómeno, los estudios más recientes descartan que pueda ser una secuela del gen Hélix y apuntan más bien al efecto que algunos poderes tienen sobre la fisiología del cerebro.
Poderes y habilidaddes
En la mayoría de los casos el gen hélix está activo desde el nacimiento y proporciona a su portador un único poder que se suele manifestar durante la adolescencia,aunque en algunos casos lo hace mucho más tarde y en otros el sujeto nace ya con sus habilidades. En estos casos, y suponiendo que se usen con cierta frecuencia, los individuos pueden llegar a dominar por completo sus habilidades para cuando alcanzan la edad adulta y a menudo llegan a poder realizar todo tipo de proezas con ellos.
En otros casos, sin embargo, el gen Hélix está latente y sólo se activa como respuesta aun fuerte trauma físico o psicológico, concediendo al portador habilidades que le permitan sobrevivir o adaptarse al mismo. Por ejemplo, alguien que se vea expuesto a grandes dosis de radiación podría desarrollar la capacidad de absorberla y usarla para curarse o alguien que sufra un traumatismo masivo podría desarrollar una piel metálica mucho más resistente. Este tipo de metahumanos “accidentales” puede adquirir sus poderes a cualquier edad, lo que en ocasiones lleva a que les cueste más aprender a utilizarlos correctamente.
COSTE EN PUNTOS
DES
COO
FUE
INT
CON
VOL
AGUANTE
DETERMINACIÓN
PODERES
n Poder a nivel 7 o Un Poder a nivel 6 (con un Extra).
Algunos ejemplos básicos de metahumanos incluirían el Psíquico (Telepatía 6, con el extra Control Mental), el Energético (Control de Energía 6, con el extra Vuelo), el Físico (Resistencia al Daño 6, con el extra Fuerza Aumentada), el Elemental ( Control Elemental 6, con el extra Rayo) y el Metamorfo (Trasformación 7 en Humanoides), pero lo cierto es que la variedad de habilidades que concede el gen Hélix es tan grande que categorizarlas todas sería imposible.