SELKIES
Según las leyendas, la primera selkie fue una joven princesa sídhe que se refugió en las profundidades del océano para huir de sus deberes reales y usó la magia para adaptarse a ese entorno. Más tarde, cuando sus padres enviaron gente a buscarla, encantó una piel de foca para permitirle adoptar el aspecto de ese animal y así pasar desapercibida. Con el tiempo otras jóvenes Fae siguieron su ejemplo y se unieron a ella, formando su propia Corte submarina.
Sus descendientes llegaron a nuestro mundo desde el Reino de las Hadas en algún momento a comienzos del Neolítico y se asentaron en los océanos que rodean el Círculo Polar Ártico, especialmente en el Mar del Norte. Allí crearon nuevas Cortes en inmensos palacios construidos en coral y decorados con nácar y conchas, que ocultaban mediante poderosos conjuros de ilusión para que los mortales no los encontraran.
Cada una de estas Cortes está compuesta por una reina y toda su descendencia lo que, dada su esperanza de vida prácticamente ilimitada, supone una cantidad impresionante para los estándares humanos. Su jerarquía es bastante laxa y se basa principalmente en el poder personal de cada una, aunque también en el respeto a la autoridad materna.
La figura paterna, sin embargo, no tiene el menor peso en su cultura. Ven a los hombres como un medio para un fin y cuando desean tener descendencia simplemente se limitan a seducir a algún mortal usando sus habilidades mágicas. Una vez se han cansado de ellos, simplemente los abandonan en alguna costa o los dejan a la deriva cerca de algún barco para que los recojan.
La fascinación que sienten por los humanos, sin embargo, no se extiende a otros moradores de las profundidades. Consideran que los ictianos son toscos y salvajes, más animales que hombres, por lo que procuran evitarlos en lo posible y otro tanto pasa con las sirenas, con las que mantienen una fuerte rivalidad. Con los atlantes, sin embargo, la cosa es diferente: respetan a su pesar su enorme poder e influencia en el mundo submarino, pero consideran que están demasiado apegados a sus normas y deberes. Con todo, a la mayoría de selkies les gusta tratar de seducirlos cuando pueden.
En la actualidad cada vez quedan menos miembros de su especie. La explosión demográfica de los humanos en los últimos siglos y su cada vez mayor explotación de los océanos las ha ido arrinconando cada vez más, con sólo unas pocas Cortes supervivientes dispersas por el mundo. Algunas selkies se están planteando regresar al Reino de las Hadas, mientras que otras aceptan a regañadientes unirse al imperio atlante y sólo las más independientes continúan aferrándose a sus antiguas costumbres.
Descripción Física
En su forma humana, las selkies son prácticamente indistinguibles de las mujeres mortales salvo por su extraordinaria belleza y por la forma levemente puntiaguda de sus orejas que refleja su ascendencia feérica. Suelen tener el pelo rubio o incluso blanco y los ojos en una gama que va del color aguamarina hasta el azul celeste, aunque tampoco es raro ver algunas que muestren tonalidades diferentes.
Por lo general visten únicamente sus pieles mágicas de foca, que cosen y trabajan para que les resulten cómodas y no limiten sus movimientos al nadar, aunque muchas de ellas añaden también prendas tejidas a partir de plantas marinas.
En su forma animal, por su parte, suelen tener un tamaño similar al de su aspecto humano pero por lo demás son ejemplares absolutamente corrientes para no llamar la atención. La mayoría de selkies adoptan la forma de focas comunes, aunque algunas prefieren transformarse en leones marinos o incluso en morsas. Es posible que haya clanes de selkies que adopten la forma de otros animales marinos, como delfines o ballenas, pero su existencia no se ha demostrado.
Personalidad
Como la mayoría de criaturas feéricas, las selkies suelen ser caprichosas y vivir únicamente para cumplir sus propios deseos. Son como niñas en muchos aspectos: les gusta hacer lo que quieren cuando quieren y pueden enfadarse mucho si alguien les lleva la contraria, pero también pueden ser muy generosas con quien les sigue la corriente. A pesar de que no son especialmente maliciosas por naturaleza, no suelen medir las consecuencias de sus actos por lo que no es raro que causen algún daño intentando gastar alguna broma o en un arranque de furia.
La mayoría de ellas ven a los mortales como meros juguetes, especialmente a los hombres. Les gusta usar sus poderes para seducirlos y jugar con ellos, pero se cansan rápidamente con consecuencias a menudo fatales para los involucrados. Sin embargo, aquellas que han pasado cierto tiempo con humanos en ocasiones han desarrollado un mayor respeto por ellos, llegando incluso a enamorarse sinceramente de alguno y pasar el resto de sus vidas a su lado antes de regresar al océano. En estos casos no es raro que las selkies acaben siendo mucho más equilibradas y maduras que el resto de su especie.
Por lo general utilizan sus poderes mágicos para cubrir sus necesidades básicas sin esfuerzo y pasan el resto del tiempo holgazaneando: nadan en busca de perlas y conchas con las que decorar sus cuevas submarinas (algunas de las cuales parecen auténticos palacios), juegan con delfines y ballenas o se tumban en algún arrecife a tomar el sol.
Poderes y habilidaddes
La fisiología de las selkies está adaptada al medio marino, lo que les permite respirar insitintamente bajo el agua o en la superfície y les otorga una mayor fuerza física en comparación a una mujer humana de la misma constitución y peso. Sus tejidos son también más densos para soportar mejor la presión de las profundidades, lo que les otorga una mayor resistencia al daño.
Su ascendencia feérica les concede una esperanza de vida prácticamente ilimitada (salvo que sufran algún accidente o sean asesinadas) y una inmunidad total a las enfermedades. Así mismo poseen una capacidad innata para manipular las fuerzas místicas, la cual suelen manifestar como un aura mágica a su alrededor que las vuelve prácticamente irresistibles para los hombres y que pueden activar o desactivar a voluntad. Muchas selkies desarrollan sus talentos mágicos con el tiempo llegando a ser auténticas hechiceras, aunque no siempre es el caso.
Todas las selkies poseen una piel de foca hechizada que les permite adoptar la forma de ese animal a voluntad, lo que les resulta muy útil para evitar a los humanos cuando nadan cerca de la costa. Sin embargo, esta pieles constituyen también una de sus mayores debilidades: la magia que contiene les obliga a obedecer a cualquiera que logre arrebatárselas.
COSTE EN PUNTOS
DES
COO
FUE
INT
CON
VOL
AGUANTE
DETERMINACIÓN
PODERES
Acuático 4, Soporte Vital 2 (Envejecimiento y Enfermedades Extras: Resistencia al Daño), Control Emocional 3 (Extras: Emisión. Límites: Sólo Lujuria) Piel de Foca (Dispositivo de Transformación Animal 5, Límites: Sólo en foca).
ESPECIALIDADES
Combate Subacuático.
CUALIDADES
DESAFIOS
COSTE EN PUNTOS
DES
COO
FUE
INT
CON
VOL
AGUANTE
DETERMINACIÓN
PODERES
Acuático 4, Soporte Vital 2 (Envejecimiento y Enfermedades Extras: Resistencia al Daño), Magia 5 (Control Emocional e Imágenes), Piel de Foca (Dispositivo de Transformación Animal 5, Límites: Sólo en foca).
ESPECIALIDADES
Combate Subacuático.