ALICIA RHODES. Justiciera de los años treinta, de origen británico pero afincada en España, que ganó súper velocidad como consecuencia de un tratamiento experimental creado por su padre para curar la enfermedad degenerativa que padecía. Comenzó a actuar al estallar la Guerra Civil, para proteger a la población no implicada en el conflicto. Al acabar la contienda su padre y ella fueron emboscados por la Mano Negra, y éste se sacrificó para darle la oportunidad de escapar. Regresó a Inglaterra, culpando a sus poderes de la tragedia y elaboró un suero para anularlos permanentemente, que más tarde inocularía también a sus hijos. Cuando este hecho salió a la luz su familia se rompió y ella entró en una profunda depresión. Con el tiempo lograría reconciliarse con su marido y su hija mayor, pero su hijo pequeño la rechazaría durante el resto de su vida y acabaría por convertirse en el villano Quickracer. La muerte de éste luchando contra los Royal Knights sería el golpe definitvo que la animaría a buscar ayuda psicológica, instalándose de nuevo en su antigua casa de Asturias y reconectando con mucha de la gente a la que había ayudado. Para cuando murió en 1992 de un aneurisma había logrado recuperarse casi por completo de sus traumas. En su testamento dejó la receta de la Fórmula Sprint a su nieta Danielle, que la usó para continuar con su legado.