EUGENIO JUSTE. Miembro de la primera encarnación de Hispania cuya sangre feérica le otorgaba una gran agilidad y ciertas habilidades sobrenaturales, pero también una estatura muy reducida. Entró al equipo para evitar ser capturado por la Corte de Cristal, que le buscaba para castigarlo por ciertos crímenes. Durante su etapa con el grupo a menudo demostró ser un buscavidas que sólo pensaba en sí mismo y siempre estaba metido en algún chanchullo. Después de que el equipo se disolviera fue acusado de varios delitos de robo, extorsión, aceptar sobornos, y estafa, entre otros, por los que fue condenado a treinta y cinco años de cárcel. Logró escapar antes de ser trasladado a prisión y pasó los siguientes años traficando con todo tipo de artículos prohibidos, desde armas de alta tecnología hasta artefactos místicos y drogas raras. Finalmente fue arrestado por agentes de A.R.E.S y se le ofreció un trato: el indulto a cambio de ayudarles a recuperar un talismán mágico «extraviado» durante la época de Hispania, pero intentó traicionarles y fue encerrado en el Atolón. Desde entonces se ha ganado la confianza tanto de los presos como de muchos de los guardas y es el principal responsable del contrabando que se mueve en la prisión.