Militar de carrera con amplia experiencia de combate y una absoluta falta de escrúpulos cuando se trata de proteger a su país. En 2011 tendió una trampa al coronel Garrido y logró sustituirle brevemente al mando de A.R.E.S como parte de un plan organizado para llevar a cabo un golpe de Estado, pero fracasó y fue detenido. Logró evitar la cárcel al ser reclutado para convertirse en el nuevo comandante de la Sección Siete, encargándose de llevar a cabo las misiones más cuestionables de nuestro gobierno.